Colombia

14 toneladas de ayuda para animales en Córdoba: la gestión del riesgo amplía su enfoque humanitario

La emergencia por inundaciones en Córdoba no solo ha puesto en jaque a miles de familias, sino también a más de 6.000 animales que quedaron expuestos a la pérdida de alimento, refugio y atención médica. En respuesta, la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) coordinó el envío de 14 toneladas de alimento e insumos veterinarios a Montería, en una operación que amplía el concepto tradicional de asistencia humanitaria.

El cargamento, que ya se encuentra en el centro de acopio de la capital cordobesa, será distribuido en los municipios priorizados tras un proceso de clasificación técnica. La ayuda incluye concentrado para perros y gatos, suplementos para animales de producción y materiales destinados a la atención de fauna silvestre afectada por el desbordamiento de ríos y la pérdida de hábitat.

La operación fue posible gracias a la articulación con la Dirección de Gestión del Riesgo de Bogotá, el Cuerpo Oficial de Bomberos de Bogotá, la Gobernación de Cundinamarca y el Instituto Distrital de Protección y Bienestar Animal, además de organizaciones sociales y empresas privadas. Esta red interinstitucional refuerza el trabajo del Sistema Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres (SNGRD), que ha desplegado personal de bomberos, Defensa Civil, Cruz Roja, Policía, Ejército y Armada Nacional para rescatar y asistir a especies domésticas y de producción.

Desde una perspectiva periodística, el envío de ayuda para animales refleja un cambio en la comprensión de las emergencias. La protección de mascotas y animales de producción no es un asunto accesorio: en muchas comunidades rurales representan sustento económico, compañía emocional y estabilidad social. Ignorar su situación podría agravar el impacto económico y psicológico de la tragedia.

El líder del equipo de respuesta a emergencias y coordinador del Puesto de Mando Unificado en Córdoba, Edwin Lizarazo, aseguró que cada municipio reportó la cantidad de animales en condición de vulnerabilidad y que no existe riesgo de desvío del alimento. La transparencia en la distribución es clave para evitar cuestionamientos en medio de una emergencia donde la confianza institucional resulta fundamental.

Las cifras preliminares —más de 6.000 animales afectados— dimensionan el alcance de la crisis y subrayan la necesidad de integrar protocolos de protección animal dentro de la planificación de desastres. El rescate de perros, gatos, bovinos y especies silvestres no solo mitiga pérdidas económicas, sino que previene problemas sanitarios y ambientales derivados del abandono o la falta de atención.

El reto ahora será garantizar que la asistencia llegue de manera oportuna y que se complementen las acciones con estrategias de mediano plazo, como campañas de vacunación, control sanitario y apoyo a pequeños productores que dependen de su ganado para subsistir. La emergencia climática en Córdoba deja claro que la gestión del riesgo debe contemplar un enfoque integral, donde la protección de la vida incluya tanto a las personas como a los animales que forman parte esencial de su entorno.

En un escenario de creciente vulnerabilidad climática, la respuesta articulada demuestra que la gestión del riesgo en Colombia avanza hacia una visión más amplia y humana, capaz de reconocer que la recuperación de una comunidad también pasa por el cuidado de sus especies.

#CANAL CORDOBA

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