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José Enamorado y el salto internacional: una apuesta que confirma el talento del fútbol colombiano

El traspaso de José Enamorado a Gremio de Porto Alegre no es solo un fichaje llamativo; es una señal clara del momento que atraviesa el fútbol colombiano y del valor que sus talentos empiezan a consolidar en el mercado internacional. Que un club histórico de Brasil pague tres millones de dólares por un extremo formado y potenciado en el FPC confirma que el campeonato local, pese a sus limitaciones, sigue siendo una cantera competitiva para ligas de mayor exigencia.
En primer lugar, la salida de Enamorado representa un reconocimiento directo a su rendimiento. Su desequilibrio por la banda derecha, velocidad, capacidad de desborde y crecimiento táctico lo posicionaron como uno de los jugadores más determinantes del torneo colombiano. No se trata de una venta basada únicamente en proyección, sino en resultados visibles: partidos decisivos, influencia constante en el ataque y una evolución que llamó la atención de un club acostumbrado a competir en Copa Libertadores y a exigir rendimiento inmediato.
Desde la perspectiva de los clubes involucrados, la operación también deja un mensaje positivo. Junior de Barranquilla demuestra que puede potenciar jugadores y venderlos en cifras importantes, mientras que Real Cartagena se beneficia de un porcentaje significativo que refuerza la importancia de los procesos formativos. Este tipo de acuerdos evidencian que el fútbol colombiano puede construir modelos más sostenibles si se fortalece la formación y se respetan los derechos deportivos de los clubes de origen.
Por otro lado, el desafío para Enamorado apenas comienza. El fútbol brasileño es más intenso, competitivo y tácticamente exigente que el colombiano. En Gremio, no bastará con el talento individual: deberá adaptarse al ritmo, mejorar su toma de decisiones y sostener su rendimiento ante una presión mediática mayor. Sin embargo, este reto es precisamente el escenario ideal para medir su verdadero potencial y acelerar su madurez como futbolista profesional.
Finalmente, este fichaje abre una puerta legítima a la Selección Colombia. Históricamente, los jugadores que logran consolidarse en ligas de alto nivel incrementan sus opciones de ser convocados. Si Enamorado aprovecha esta oportunidad, mantiene la disciplina y evoluciona futbolísticamente, su nombre podría convertirse en una alternativa real para el combinado nacional. En ese sentido, su llegada a Gremio no es solo una transferencia más: es una prueba de carácter, ambición y futuro, tanto para el jugador como para el fútbol colombiano que lo vio nacer.

#CANAL CORDOBA

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