Colombia en alerta por tormenta geomagnética severa: intensa actividad solar pone a prueba las comunicaciones

Colombia atraviesa un escenario poco habitual que ha encendido las alertas de las autoridades científicas y técnicas del país. Una tormenta geomagnética severa, provocada por una intensa actividad solar, mantiene bajo vigilancia a los sistemas de comunicaciones, navegación satelital e infraestructura tecnológica, ante posibles afectaciones temporales en diferentes regiones del territorio nacional.
La advertencia fue emitida por el Instituto Geográfico Agustín Codazzi (IGAC), luego de detectar alteraciones significativas en el campo magnético terrestre. El fenómeno, que también es monitoreado a escala internacional por el Centro de Predicción del Clima Espacial del Servicio Meteorológico Nacional de Estados Unidos (SWPC), fue clasificado como una tormenta geomagnética de nivel G4, una de las categorías más altas dentro de la escala utilizada para medir este tipo de eventos solares.
De acuerdo con el IGAC, el seguimiento en Colombia se realiza desde el Observatorio Geomagnético Nacional Isla Santuario de Fúquene, donde desde la tarde del lunes comenzaron a registrarse variaciones anómalas en los datos geomagnéticos. Estas alteraciones, aunque invisibles para la mayoría de la población, pueden tener impactos concretos sobre tecnologías que dependen de señales satelitales y de la estabilidad electromagnética del planeta.
Las autoridades explicaron que las tormentas geomagnéticas de esta magnitud pueden generar intermitencias en las comunicaciones móviles, fallas temporales en el servicio de internet, errores en la navegación por GPS y dificultades en la precisión de coordenadas utilizadas por sistemas de posicionamiento global (GNSS). Sectores como la aviación, el transporte marítimo, la logística terrestre y la operación de drones se encuentran entre los más sensibles a este tipo de perturbaciones.
Si bien el Gobierno descartó la posibilidad de un apagón tecnológico generalizado, el llamado es a no subestimar el fenómeno. El IGAC recomendó extremar precauciones en actividades que dependen de navegación satelital, especialmente en operaciones aéreas y en misiones que requieran alta precisión geográfica, debido a que las fallas pueden presentarse de forma puntual e intermitente mientras persista la tormenta.
Desde una perspectiva más amplia, este episodio vuelve a poner sobre la mesa la vulnerabilidad de las sociedades modernas frente a eventos solares extremos. Aunque el Sol es la principal fuente de energía para la vida en la Tierra, sus erupciones y eyecciones de masa coronal pueden convertirse en una amenaza silenciosa para un mundo cada vez más dependiente de la tecnología y de las telecomunicaciones.
El SWPC ha señalado que se trata de la tormenta de radiación solar más intensa registrada en más de dos décadas, un dato que refuerza la necesidad de fortalecer los sistemas de monitoreo espacial y los protocolos de prevención en países como Colombia, donde la infraestructura crítica depende en gran medida de servicios satelitales.
Mientras la actividad solar continúa siendo observada minuto a minuto, las autoridades insisten en mantener la calma, seguir las recomendaciones técnicas y comprender que, aunque estos fenómenos son poco frecuentes, hacen parte de la dinámica natural del sistema solar. La forma en que los países se preparen y respondan a estos eventos será clave para minimizar impactos y garantizar la continuidad de los servicios esenciales en un mundo cada vez más interconectado.
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