Montería

Alerta en la margen izquierda del Sinú: erosión amenaza con partir la vía entre Leticia y Martinica

La emergencia invernal en Montería suma un nuevo foco de preocupación. Habitantes de la margen izquierda del río Sinú advirtieron sobre el grave riesgo que enfrenta la vía que comunica a los corregimientos de Leticia y Martinica, cuya base estaría siendo socavada por la fuerte corriente del agua. El temor es concreto: que la carretera termine partiéndose y deje incomunicadas a estas comunidades en medio de una crisis que ya supera los 40 mil damnificados en la capital cordobesa.

El reporte ciudadano describe un terreno que cede progresivamente. Las lluvias persistentes y el aumento del caudal del río han intensificado la erosión, debilitando la estructura de la vía. La situación no se limita a este tramo rural. La preocupación también alcanza la troncal frente a barrios como El Dorado, Minuto de Dios, Casita Nueva y Juan XXIII, donde el agua golpea con fuerza la base de la carretera y eleva el riesgo de colapso.

Desde una perspectiva de gestión del riesgo, la advertencia no puede subestimarse. Las vías en zonas ribereñas cumplen un papel estratégico durante emergencias: permiten el ingreso de ayudas humanitarias, facilitan la evacuación de familias y garantizan la movilidad de ambulancias y organismos de socorro. Un eventual colapso no solo agravaría el aislamiento, sino que multiplicaría los costos logísticos y humanos de la respuesta institucional.

La experiencia en desastres anteriores demuestra que la erosión progresiva suele ofrecer señales previas antes de un fallo estructural. Grietas, hundimientos y pérdida de banca son indicadores que requieren intervención técnica inmediata. La comunidad insiste en que actuar ahora —con obras de contención, enrocados, refuerzos temporales o cierre preventivo de tramos críticos— puede evitar una tragedia mayor.

El llamado se dirige tanto a la Alcaldía de Montería como a la Gobernación de Córdoba y a las entidades nacionales competentes en infraestructura y gestión del riesgo. En escenarios de alta vulnerabilidad, la coordinación interinstitucional resulta clave para movilizar maquinaria, estudios geotécnicos y recursos de emergencia con rapidez.

Más allá del caso puntual, la situación evidencia un problema estructural: la fragilidad de la infraestructura vial frente a eventos climáticos extremos cada vez más frecuentes. El cambio en los patrones de lluvias y el aumento del caudal del Sinú exigen no solo respuestas reactivas, sino planes de adaptación y obras de mitigación sostenibles.

Mientras las aguas siguen presionando los taludes, la comunidad de la margen izquierda envía un mensaje claro: la prevención es hoy la única barrera entre la emergencia actual y una posible catástrofe adicional. En medio de una crisis histórica por inundaciones, la rapidez de la intervención oficial marcará la diferencia entre contener el riesgo o enfrentar un nuevo golpe para miles de familias ya afectadas.

#CANAL CORDOBA

Publicaciones relacionadas

Botón volver arriba