Jaguares FC entra en transición: la salida de José Alexis Márquez abre un nuevo capítulo deportivo

La renuncia del profesor José Alexis Márquez al banquillo de Jaguares FC no solo marca el fin de un ciclo, sino que deja al descubierto el momento crítico que atraviesa el equipo monteriano en el plano deportivo. La decisión, adoptada tras el reciente compromiso frente a Boyacá Chicó en Tunja, fue aceptada de inmediato por la Junta Directiva, evidenciando que la tensión acumulada por los resultados terminó por hacer insostenible el proceso.
El club agradeció públicamente la entrega y profesionalismo del entrenador durante su segundo paso por la institución. Sin embargo, en el fútbol profesional los balances suelen medirse en puntos y posiciones en la tabla. Y en ese terreno, los números no acompañaron las expectativas que se habían generado con su regreso. El último partido, más que un simple revés deportivo, terminó convirtiéndose en el punto de quiebre de una etapa que no logró consolidar estabilidad ni identidad competitiva.
Más allá del resultado puntual en Tunja, la salida de Márquez refleja una problemática estructural: la dificultad de sostener proyectos deportivos a mediano plazo en medio de la presión por resultados inmediatos. Jaguares, representante de Montería en el fútbol profesional colombiano, necesita no solo sumar victorias, sino reconstruir confianza interna y externa. La hinchada, golpeada por campañas irregulares, demanda un equipo con carácter, regularidad y ambición.
La transición que ahora inicia la institución implica mucho más que nombrar un nuevo director técnico. Supone redefinir objetivos, revisar el rendimiento individual y colectivo del plantel, fortalecer la preparación física y mental, y reestablecer un modelo de juego claro. En este punto, la elección del próximo cuerpo técnico será determinante. No se trata únicamente de un perfil con experiencia, sino de un líder capaz de leer el contexto del club y asumir el reto de competir con recursos limitados frente a rivales con mayor tradición o presupuesto.
La directiva, al aceptar de inmediato la renuncia, envía un mensaje de cambio urgente. Sin embargo, también asume la responsabilidad de acertar en el reemplazo. El margen de error es mínimo cuando la tabla de posiciones aprieta y la presión del descenso o de los malos resultados condiciona cada jornada.
En el entorno futbolístico de Montería, la expectativa es evidente. La afición celeste espera que esta salida no sea simplemente un movimiento reactivo, sino el punto de partida de una reestructuración coherente. Jaguares necesita estabilidad institucional tanto como rendimiento en el campo. La salida de Márquez cierra un capítulo, pero abre una pregunta mayor: ¿será este el impulso que necesita el club para reencontrarse con su mejor versión?
El balón sigue rodando, y el tiempo en el fútbol rara vez concede pausas prolongadas. Jaguares enfrenta ahora un momento decisivo en el que las decisiones administrativas deberán traducirse en resultados deportivos. Solo así podrá recuperar la confianza de su gente y volver a competir con protagonismo en el campeonato.
#CANAL CORDOBA



