Procaña alerta sobre crisis estructural en el sector azucarero: más de 280.000 empleos en riesgo

La Asociación Colombiana de Productores y Proveedores de Caña de Azúcar (Procaña) lanzó una advertencia pública sobre la compleja coyuntura que enfrenta el sector azucarero colombiano, una de las principales cadenas agroindustriales del país. La combinación de caída en los precios del azúcar, depreciación del dólar, afectaciones climáticas y deterioro de la seguridad rural, según el gremio, configura un escenario de alta presión que podría comprometer más de 280.000 empleos directos y el sustento de cerca de 1,2 millones de personas.
En un comunicado, la organización señaló que la disminución del precio internacional del azúcar y la revaluación del peso frente al dólar reducen la rentabilidad de la producción, afectando especialmente a los pequeños y medianos cultivadores. A este panorama económico se suman las intensas lluvias que han impactado los niveles de productividad, alterando calendarios de cosecha y generando mayores costos operativos.
Inseguridad y ocupaciones ilegales: el punto crítico
Uno de los aspectos más sensibles expuestos por el gremio es el deterioro del orden público en zonas productoras, particularmente en el norte del Cauca. Procaña denunció la presencia de estructuras delincuenciales, el aumento de secuestros y extorsiones, actos violentos y la invasión de más de 5.000 hectáreas destinadas al cultivo.
Desde una perspectiva periodística, la advertencia trasciende la coyuntura agrícola y toca un problema estructural del campo colombiano: la persistencia de conflictos por la tierra, la debilidad institucional en territorios estratégicos y la vulnerabilidad de los trabajadores rurales. La cadena de la caña de azúcar no solo representa un renglón exportador clave, sino también una fuente de estabilidad social en regiones donde la agroindustria es el principal motor económico.
Impacto social y programas comunitarios
El gremio advirtió que la crisis podría afectar programas sociales impulsados por la agroindustria, como los desarrollados por la Fundación Corazón de Caña, que en 2025 beneficiaron a más de 12.000 niños y jóvenes mediante iniciativas en educación, infraestructura y seguridad alimentaria.
Este punto revela una dimensión menos visible del sector: su papel en la inversión social en municipios donde la oferta estatal es limitada. La eventual contracción económica no solo pondría en riesgo empleos, sino también proyectos comunitarios que dependen del dinamismo de la agroindustria.
Llamado al Gobierno y debate energético
Ante el panorama descrito, Procaña hizo un llamado al Gobierno Nacional para fortalecer la seguridad rural, garantizar los derechos de los trabajadores y adoptar medidas integrales que protejan la sostenibilidad productiva. Asimismo, reiteró la necesidad de priorizar la compra de etanol de origen nacional, como estrategia para fortalecer la soberanía energética y preservar el empleo en la cadena.
El debate sobre el etanol no es menor. En un contexto de transición energética y de fluctuaciones en los mercados internacionales, la decisión de privilegiar producción local puede convertirse en un mecanismo de protección industrial, pero también abre discusiones sobre costos, competencia y política comercial.
Un sector estratégico en encrucijada
La advertencia de Procaña pone sobre la mesa una tensión estructural: cómo equilibrar competitividad económica, seguridad territorial y sostenibilidad social en uno de los sectores más relevantes del agro colombiano. La cadena de la caña de azúcar articula productores, trabajadores, proveedores, transportadores y municipios enteros cuya economía depende de su estabilidad.
Más allá de la cifra de empleos en riesgo, la preocupación refleja una fragilidad sistémica que combina factores globales —como la volatilidad de precios— con desafíos internos de orden público y variabilidad climática.
El reto para el Estado será responder con políticas que integren seguridad, incentivos productivos y respaldo social, evitando que una crisis sectorial se transforme en un problema de mayor alcance para la economía regional y nacional.
#CANAL CORDOBA



