Agroeconómica

Mercados agrícolas en pausa: trigo cae y soja se mantiene volátil ante dólar fuerte y tensión en Oriente Medio

La incertidumbre geopolítica y la fortaleza del dólar volvieron a marcar el ritmo de los mercados agrícolas internacionales. En la jornada del martes, los futuros del trigo en la Bolsa de Comercio de Chicago registraron caídas, mientras la soja mostró un comportamiento volátil y el maíz se mantuvo prácticamente estable, reflejando un escenario de cautela entre los operadores.

El trigo de mayo retrocedió 7,25 centavos, ubicándose en US$5,70 por bushel, presionado por la apreciación del dólar y por la mejora en las condiciones climáticas para la cosecha de invierno en Estados Unidos. Un dólar más fuerte encarece las exportaciones estadounidenses y resta competitividad frente a otros proveedores globales, en un mercado que ya enfrenta abundante oferta mundial.

Además, el reciente repunte técnico impulsado por cobertura de posiciones cortas perdió fuerza, dejando al cereal sin el soporte especulativo que lo había sostenido la semana anterior. Las lluvias en el cinturón triguero estadounidense han mejorado el panorama productivo, aunque la sequía sigue siendo un factor de riesgo latente, según analistas del sector.

En contraste, la soja mostró una dinámica más compleja. El contrato de mayo cayó levemente a US$11,6 por bushel, mientras que el aceite de soja subió a 62,87 centavos por libra, impulsado por el alza sostenida del crudo. Este subproducto suele seguir de cerca la evolución del petróleo, dado su uso como biocombustible sustituto de los combustibles fósiles.

El crudo acumula tres jornadas consecutivas al alza en medio de la escalada del conflicto en Oriente Medio y las crecientes amenazas sobre el transporte marítimo en el estratégico estrecho de Ormuz. Estos factores elevan los temores de interrupciones en el suministro energético global, impactando de forma indirecta los mercados agrícolas vinculados a la producción de biocombustibles.

Sin embargo, el respaldo del aceite no fue suficiente para impulsar con fuerza al complejo sojero. Las preocupaciones sobre la demanda china y la fuerte competencia de Brasil en el mercado internacional limitaron el avance de los precios. China sigue siendo el mayor comprador mundial de soja, por lo que cualquier señal de desaceleración en su demanda genera volatilidad inmediata.

El maíz, por su parte, perdió apenas 0,75 centavos, cerrando en US$4,45 por bushel. Aunque la demanda de exportación ha brindado cierto soporte, el mercado permanece expectante ante el desarrollo climático y la evolución del conflicto geopolítico.

Los analistas coinciden en que la incertidumbre en torno al conflicto en Oriente Medio ha reducido la disposición de los operadores a tomar posiciones de gran tamaño. La volatilidad intradía refleja un mercado que reacciona rápidamente a noticias externas, pero evita compromisos de largo plazo. Como señalaron participantes del mercado, el entorno actual incentiva entradas y salidas rápidas, más que apuestas estructurales.

En este contexto, los mercados agrícolas se mueven en un delicado equilibrio entre factores climáticos, fundamentos de oferta y demanda, y riesgos geopolíticos globales. La combinación de un dólar fuerte, abundante oferta mundial y tensiones energéticas configura un panorama en el que cualquier noticia puede inclinar la balanza.

Por ahora, la prudencia domina el escenario. Los precios reaccionan, pero sin dirección clara, mientras los operadores esperan mayor certidumbre tanto en el frente climático como en el político. En un mundo interconectado, los granos no solo dependen del clima en los campos, sino también de la estabilidad en los mares y en los mercados financieros internacionales.

#CANAL CORDOBA

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