LUTO EN LA MÚSICA: Murió Totó la Momposina, la eterna reina del folclor colombiano

El mundo de la cultura y la música tradicional está de luto. Este martes 19 de mayo de 2026, se confirmó el fallecimiento de Sonia Bazanta Vides, conocida internacionalmente como Totó la Momposina, a los 85 años de edad. La legendaria cantautora colombiana falleció en Celaya, Guanajuato (México), a causa de un infarto agudo de miocardio.
La noticia fue anunciada oficialmente por sus familiares y ratificada por el Ministerio de Cultura de Colombia, provocando una ola de reacciones y homenajes por parte de artistas, seguidores y figuras políticas de toda Latinoamérica.
Un legado que traspasó fronteras
Nacida en Talaigua Nuevo, Bolívar, en 1940, Totó la Momposina dedicó su vida a rescatar, potenciar y difundir los ritmos ancestrales del Caribe colombiano. Gracias a su imponente voz y la fuerza de sus tambores, géneros como la cumbia, el bullerengue, el porro y el mapalé resonaron en los escenarios más exigentes del mundo.
Entre sus hitos más recordados destacan:
Acompañamiento a Gabo: En 1982, hizo parte de la comitiva musical que acompañó al escritor Gabriel García Márquez a recibir el Premio Nobel de Literatura en Estocolmo, Suecia.
Premio a la Excelencia: En 2015, fue galardonada con el Premio a la Excelencia Musical de los Latin Grammys.
Su adiós de los escenarios: Su última presentación en vivo tuvo lugar en el Festival Cordillera de Bogotá en septiembre de 2022, donde se despidió rodeada del amor de su público.
Reacciones a su partida
El presidente de Colombia, Gustavo Petro, lamentó el deceso a través de sus redes sociales expresando: “Ha muerto Totó la Momposina, mi familiar y excelsa del arte y la cultura caribeña colombiana. Que vuele alto hasta las estrellas”. Por su parte, el Ministerio de Cultura emitió un sentido mensaje destacando que la maestra «escribió un capítulo entero de la historia cultural de nuestro país».
Seguidores de todo el mundo recuerdan hoy una de sus frases más célebres, la cual marca cómo debe ser recordada: “El día que yo me muera, no me lloren; cántenme y toquen los tambores, porque la música es eterna”.



