Najin y Fatu, los dos últimos rinocerontes blancos del norte en el mundo, luchan contra la extinción en Kenia mediante reproducción asistida

La sobrevivencia de esta subespecie funcionalmente extinta depende hoy de un ambicioso proyecto científico internacional en la reserva Ol Pejeta Conservancy.
El futuro y la supervivencia del rinoceronte blanco del norte (Ceratotherium simum cottoni) se encuentran concentrados de manera dramática en solo dos ejemplares vivos: Najin y Fatu, madre e hija que habitan bajo custodia y protección militar las 24 horas en la reserva Ol Pejeta Conservancy, situada en el condado de Laikipia, en el centro de Kenia. La subespecie fue declarada funcionalmente extinta en la naturaleza debido a la completa ausencia de machos vivos tras la muerte de Sudan, el último ejemplar masculino del linaje, registrado en marzo de 2018 dentro del mismo santuario africano.

Esta situación impide de manera definitiva la reproducción natural de la especie y ha obligado a la comunidad científica a recurrir a biotecnología avanzada de vanguardia para evitar su desaparición total.
El colapso poblacional del rinoceronte blanco del norte fue provocado por la caza furtiva descontrolada, el comercio ilegal de cuernos en los mercados asiáticos y décadas de inestabilidad armada en sus hábitats nativos de África Central (República Democrática del Congo, Sudán del Sur, República Centroafricana y Uganda). Ante esta crisis biológica, el consorcio científico internacional BioRescue —liderado por el Instituto Leibniz para la Investigación del Zoo y de la Vida Silvestre (IZW) de Alemania— desarrolla un programa inédito de reproducción asistida. La estrategia técnica consiste en la extracción periódica de óvulos de Fatu para su fecundación in vitro en laboratorios especializados utilizando semen congelado de machos ya fallecidos. Los embriones viables logrados son preservados criogénicamente para su posterior implantación en hembras de rinoceronte blanco del sur (Ceratotherium simum simum), quienes actuarán como madres sustitutas gestantes al poseer una anatomía compatible y óptimas condiciones de salud.

A través de este procedimiento científico, el consorcio internacional ha logrado consolidar varias decenas de embriones viables criopreservados en laboratorios de Italia y Europa. Recientemente, los investigadores completaron exitosamente la primera transferencia embrionaria experimental en rinocerontes blancos del sur, marcando un avance fundamental de la ciencia genética contemporánea para restaurar una población funcional y reintroducir gradualmente la subespecie a su hábitat natural africano en las próximas décadas.
apoyo IA, IH



