Tierralta se convierte en piloto del Código Dorado: apuesta clave por la salud mental y la preservación de la vida

Tierralta da un paso firme hacia la protección de la vida
En noviembre de 2025, Tierralta fue oficialmente designado como municipio piloto para la implementación del Código Dorado —el nuevo protocolo nacional de atención inmediata ante conductas suicidas, intentos de autolesión o crisis de salud mental.
La decisión llega en un momento delicado. En los últimos meses, se han reportado en Tierralta un aumento en los casos de ideación suicida, intentos de suicidio y otras urgencias emocionales, lo que llevó a las autoridades departamentales a activar una sala de análisis de riesgo, y proponer al municipio como epicentro de este programa piloto.
Este nombramiento no debe verse como una medida experimental pasajera, sino como una apuesta por cambiar de fondo la manera en que se aborda la salud mental en contextos rurales o con alta vulnerabilidad social.
Qué es el Código Dorado: un protocolo con ruta clara para salvar vidas
El Código Dorado, impulsado recientemente por Ministerio de Salud y Protección Social de Colombia, es una estrategia nacional de cuidado integral para personas con conducta suicida.
Este protocolo contempla:
• Atención inmediata y prioritaria en urgencias para personas con riesgo elevado.
• Valoración interdisciplinaria (psicología, psiquiatría, trabajo social) y evaluación con herramientas confiables para determinar riesgo.
• Remisión obligatoria, seguimiento y rutas definidas de acompañamiento — nadie puede salir del sistema sin que se planifique su atención continua.
• Operación 24/7: incluye líneas de escucha, teleorientación, atención inmediata desde cualquier punto del territorio, incluso zonas apartadas.
En ciudades donde ya se ha implementado, como Medellín, el Código Dorado ha salvado miles de vidas desde su creación, con atención continua a personas en crisis.
Importancia de su implementación en Tierralta: equidad territorial y acceso real a salud mental
Elegir a Tierralta como piloto tiene un significado profundo. Tradicionalmente, muchas zonas rurales o municipios alejados han padecido falta de infraestructura, recursos limitados y deficiencias en salud mental. Que el Código Dorado llegue a Tierralta implica:
• Romper barreras geográficas: personas que antes no tenían acceso a especialistas podrán recibir atención oportuna sin desplazamientos largos.
• Fomentar la cultura de prevención y cuidado colectivo: la comunidad puede activarse como red de apoyo, identificando alertas tempranas, brindando contención y colaborando en rutas de ayuda.
• Visibilizar necesidades reales de salud mental: muestra que la crisis emocional no es exclusiva de las grandes ciudades, y que todas las regiones merecen atención digna.
• Defender la vida como prioridad social: al institucionalizar protocolos y redes de apoyo, se envía un mensaje claro: la vida de cada habitante importa, sin importar su ubicación.
Articulación institucional y comunitaria: clave para su éxito
Para que el piloto funcione, la coordinación debe ser efectiva. En Tierralta ya se ha dado un primer paso: la activación de la Sala de Análisis de Riesgo (SAR), liderada por la Secretaría de Salud del departamento, autoridades municipales, comisaría de familia, IPS, EAPB, equipos psicosociales y organismos de emergencia.
Este tipo de articulación demuestra que la protección de la vida requiere más que consultas médicas: necesita compromiso gubernamental, comunitario, institucional y social.
Además, implica sensibilización permanente — en escuelas, comunidades, organizaciones sociales — para que la prevención y la detección temprana sean parte de la cotidianidad.
Reflexión: salud mental, un derecho universal — no un privilegio urbano
La implementación del Código Dorado en Tierralta representa un cambio de paradigma. Tradicionalmente, la salud mental en Colombia —más aún en zonas rurales o pequeñas municipalidades— ha sido relegada, estigmatizada o simplemente ignorada. Este proyecto reivindica el derecho de todos a recibir ayuda, contención y acompañamiento psicológico.
En un país que lucha con desigualdades territoriales, violencia estructural y dinámicas sociales complicadas, garantizar atención en salud mental se vuelve vital. Que municipios como Tierralta sean pioneros demuestra que —cuando hay voluntad institucional— es posible extender el cuidado humano, emocional y social a todos los rincones.
Conclusión: esperanza, vida y compromiso colectivo
Tierralta no sólo se convierte en un municipio piloto: se transforma en un símbolo de esperanza, de solidaridad colectiva y de valentía institucional. El Código Dorado, bien implementado, puede salvar vidas, evitar tragedias, generar redes de apoyo y transformar la manera en que se entiende la salud mental en Colombia.
Esta apuesta debe servir de ejemplo para otros municipios, departamentos y regiones: la vida no es negociable. Cuando la salud mental se prioriza, se construye ciudadanía, se dignifica la persona y se honra la vida.



