Alerta: nueva estafa en Nequi pone en riesgo el dinero de miles de usuarios

En los últimos días se ha encendido una alarma nacional entre usuarios de Nequi: una nueva modalidad de fraude —cada vez más sofisticada— ha logrado engañar a personas que usan la plataforma, aprovechando su popularidad y la facilidad para realizar transferencias rápidas. La estafa no se limita a métodos tradicionales, sino que incluye apps falsas, comprobantes de pago adulterados y una táctica peligrosa: un solo clic puede vaciar cuentas en segundos.
Los delincuentes han aprovechado tres debilidades clave: la confianza en pantallazos, la presión del momento —especialmente en diciembre, cuando los usuarios manejan más dinero— y la proliferación de imitaciones de la aplicación original. En algunos casos usan versiones no oficiales de la app (como “NequiDz V2”) para emitir comprobantes falsos, que aparentan pagos reales ante comerciantes o particulares, engañando tanto a quienes venden como a quienes compran.
Otro mecanismo consiste en saturar el teléfono o la cuenta de notificaciones falsas para confundir al usuario y hacer que apruebe —a lo que parece un trámite legítimo— un débito o transferencia. El llamado “botón Aceptar” se convierte en la trampa perfecta: con solo tocarlo, se puede autorizar un movimiento fraudulento y perder de inmediato los fondos.
El riesgo no es solo económico. Este tipo de fraudes mina la confianza en las herramientas digitales de pago, fundamentales hoy para el comercio informal, emprendimientos pequeños y población de bajos ingresos que depende de ellas para su subsistencia. Cuando el desconocimiento técnico o la desinformación se combinan con delincuentes astutos, la vulnerabilidad es alta.
Por eso, este es un llamado urgente a la responsabilidad ciudadana —y al mismo tiempo, un reto para las autoridades y la propia Nequi: no basta con alertar, es necesario reforzar la seguridad, educar a los usuarios, garantizar que las apps falsas sean detectadas y sancionadas, y ofrecer vías de ayuda efectivas. Mientras tanto, la prudencia debe ser la primera herramienta de defensa: verificar los pagos directamente en la app, nunca confiar en capturas de pantalla, desconfiar de enlaces extraños y evitar aceptar transacciones urgentes sin confirmar.
La tecnología puede facilitar la vida, pero no está exenta de riesgos. Esta nueva oleada de estafas con Nequi demuestra que —sin prevención, educación y control— cualquier clic puede ser una puerta abierta al fraude.



