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Luis Suárez, el goleador colombiano que irrumpe en Europa y toca la puerta del Mundial 2026

Luis Suárez atraviesa uno de los puntos más altos de su carrera futbolística y lo hace lejos de los focos tradicionales, pero con cifras y actuaciones que ya no pasan inadvertidas en el escenario europeo. El delantero colombiano se ha convertido en una de las grandes revelaciones del fútbol portugués con el Sporting de Lisboa, club en el que, en apenas medio año, asumió el peso ofensivo y respondió con goles, regularidad y liderazgo, justo cuando la Selección Colombia empieza a definir sus cartas rumbo al Mundial de 2026.

Los números respaldan su momento. Cerca de veinte goles entre la liga portuguesa y la Champions League, con 15 anotaciones en el campeonato local, lo sitúan entre los atacantes más efectivos del torneo. Más allá de la estadística, su impacto se explica por el contexto: el Sporting necesitaba reemplazar a Viktor Gyökeres, un goleador que dejó una vara alta, y Suárez no solo ocupó ese espacio, sino que lo hizo sin período de adaptación prolongado, algo poco común para un futbolista que llega a una liga nueva.

Su producción no ha sido esporádica ni inflada por un solo partido. En la temporada ya suma un hat-trick, tres dobletes y goles determinantes en compromisos de alta exigencia, lo que ha fortalecido su vínculo con la afición y su peso dentro del vestuario. El colombiano no se limita a empujar balones: presiona, se asocia y aparece cuando el partido lo exige, virtudes que explican por qué su nombre empieza a sonar más allá del ámbito local.

El próximo desafío del Sporting, ante el Paris Saint-Germain en la Champions League, representa una vitrina mayor. No se trata solo de un partido internacional, sino de una oportunidad para medir su rendimiento frente a una élite que suele marcar la diferencia entre un buen goleador de liga y un delantero con proyección continental. Para Suárez, encuentros como este funcionan como exámenes públicos que pueden redefinir su estatus en Europa.

Su presente cobra aún más valor si se revisa su recorrido. La carrera de Luis Suárez no ha sido meteórica ni construida sobre promesas precoces. Formado en Leones FC, dio el salto a España y pasó por clubes como Granada, Valladolid y Zaragoza, etapas marcadas por aprendizaje y constancia más que por titulares rimbombantes. Fue en el Almería donde explotó definitivamente, con 27 goles en una temporada, demostrando que su capacidad goleadora no era circunstancial. Tras un paso breve por el Marsella, su llegada a Portugal parece haber coincidido con su madurez futbolística.

Este contexto lo posiciona de manera distinta en la Selección Colombia. Suárez dejó de ser una alternativa ocasional para convertirse en una opción real dentro del proyecto de Néstor Lorenzo. Su recordado póker ante Venezuela no solo fue una exhibición individual, sino una señal clara de que puede responder cuando se le da continuidad y confianza. En un combinado nacional que busca un nueve confiable y en plenitud, su nombre gana peso con cada jornada.

De cara al Mundial de 2026, el debate no gira únicamente en torno a talento, sino a momento, regularidad y carácter. En ese sentido, Luis Suárez cumple con los tres requisitos. Su rendimiento en Portugal no es una racha aislada, sino la consecuencia de un proceso largo, paciente y coherente. Si mantiene este nivel, no solo seguirá consolidándose en Europa, sino que también podría convertirse en una de las piezas clave del ataque colombiano en la próxima cita orbital.

#CANAL CORDOBA

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