Aplazan Zonas de Ubicación Temporal del ‘Clan del Golfo’ y proceso de desmovilización enfrenta nuevo revés

El proceso de acercamientos con el autodenominado Ejército Gaitanista de Colombia (Egc), conocido como ‘Clan del Golfo’, sufrió un nuevo tropiezo tras el anuncio del Mecanismo Tripartito de Seguimiento, Monitoreo y Verificación (Mtsmv) de aplazar el inicio de las Zonas de Ubicación Temporal (ZUT), previstas para el 1º de marzo en Tierralta, Nuevo Belén de Bajirá y Unguía.
La decisión posterga el arranque de las mesas de trabajo que tenían como objetivo iniciar el tránsito hacia la desmovilización de cerca de 10.000 integrantes de esa estructura armada ilegal. En particular, en Tierralta, municipio estratégico del Alto Sinú, existía expectativa por el impacto que la instalación de la ZUT podría tener en materia de seguridad y beneficios sociales para las comunidades históricamente afectadas por la violencia.
El Mtsmv explicó que son tres los factores que justifican la prórroga. El primero está relacionado con la ola invernal que afecta los territorios donde se instalarían las zonas, generando dificultades de acceso por el deterioro de vías y las inundaciones en áreas rurales y urbanas. El segundo corresponde al fallecimiento accidental de José Gonzalo Sánchez Sánchez, segundo comandante del Estado Mayor Conjunto del Egc, ocurrido durante su desplazamiento hacia una de las ZUT, hecho que, según la comunicación oficial, retrasó las labores internas de pedagogía sobre los compromisos adquiridos.
El tercer elemento que incide en la suspensión es la decisión del propio grupo armado de pausar temporalmente las conversaciones sociojurídicas desde el 4 de febrero. De acuerdo con lo manifestado por el Estado Mayor Conjunto del Egc, la determinación obedeció a la necesidad de realizar consultas internas y aclarar declaraciones gubernamentales relacionadas con la supuesta intención de neutralizar a su máximo comandante.
En Córdoba, donde operan estructuras identificadas como ‘Javier Yepes Cantero’, ‘Uldar Cardona Rueda’, ‘Rubén Darío Ávila’, ‘Zuley Guerra’ y ‘Juan De Dios Úsuga’, la postergación genera incertidumbre sobre el futuro inmediato del proceso. El ‘Clan del Golfo’, considerado por distintos organismos como uno de los grupos armados con mayor expansión territorial y crecimiento en número de integrantes, representa un desafío central en la estrategia de seguridad del Gobierno.
El aplazamiento constituye un revés para la política de diálogo impulsada por el Ejecutivo, que había proyectado el inicio de las ZUT como un paso concreto hacia la reducción de la confrontación armada en regiones críticas. Las Zonas de Ubicación Temporal están concebidas como espacios delimitados donde los integrantes del grupo permanecerían mientras avanzan compromisos de desarme, verificación y eventual sometimiento a la justicia.
Desde una perspectiva institucional, el anuncio pone de relieve la fragilidad de los procesos de negociación en contextos donde confluyen factores climáticos, dinámicas internas de los grupos armados y tensiones políticas. Cada aplazamiento no solo retrasa la hoja de ruta acordada, sino que también impacta la credibilidad del proceso ante las comunidades y la opinión pública.
En el Alto Sinú, la expectativa estaba puesta en que la ZUT pudiera traducirse en mayor presencia estatal, inversión social y reducción de hechos violentos. Sin embargo, la incertidumbre actual obliga a replantear calendarios y estrategias, mientras el Mtsmv solicita a los grupos de trabajo fijar una nueva fecha para cumplir con el compromiso de ingreso de los combatientes.
El desenlace de este episodio será determinante para medir la viabilidad de los diálogos y la capacidad del Estado de sostener procesos complejos en territorios históricamente golpeados por la ilegalidad. Por ahora, el inicio de las Zonas de Ubicación Temporal queda en suspenso, y con él, la esperanza de un avance inmediato en uno de los frentes más sensibles de la seguridad nacional.
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