Reelección en la Universidad de Córdoba: entre la estabilidad institucional y la exigencia de una transformación verdadera

El Consejo Superior de la Universidad de Córdoba aprobó la reelección de Jairo Torres Oviedo como rector para un nuevo periodo, una decisión que prolonga su liderazgo y abre un nuevo capítulo en el rumbo académico de la institución. La reelección llega en un momento clave para la universidad, que atraviesa un proceso de fortalecimiento institucional, búsqueda de acreditación plena y ampliación de su presencia en el departamento. Sin embargo, también se da en un escenario donde estudiantes, docentes y sectores sociales exigen una mayor apertura, participación y renovación en distintas áreas.
La continuidad de Torres Oviedo fue respaldada por la mayoría del Consejo Superior, argumentando que su experiencia y los avances alcanzados en los últimos años justifican prolongar su mandato. Bajo su dirección, la Universidad de Córdoba ha logrado consolidar varios programas académicos, fortalecer la investigación con enfoque regional y posicionarse como una de las instituciones públicas más influyentes en la región Caribe. Proyectos de infraestructura, mejoras en laboratorios, aumento de la planta profesoral y mayor visibilidad en redes académicas son algunos de los hitos de su administración.
Sin embargo, esta reelección no estuvo exenta de debate. Para algunos sectores universitarios, la continuidad garantiza estabilidad, pero también plantea el riesgo de que procesos clave se mantengan sin el dinamismo y la innovación que la universidad requiere. Las expectativas no son menores: los estudiantes, en particular, insisten en la necesidad de fortalecer los programas de bienestar, ampliar becas, mejorar rutas de transporte, optimizar trámites internos y garantizar que las decisiones se adopten de manera más participativa.
La comunidad docente, por su parte, ha destacado que la universidad ha mejorado su proyección investigativa, pero consideran que aún existen retos en la consolidación de grupos de investigación, financiación de proyectos, actualización tecnológica y acompañamiento para la formación avanzada en maestrías y doctorados. A esto se suman las demandas para aumentar la planta de profesores de tiempo completo y reducir la dependencia de docentes ocasionales.
En su discurso tras la reelección, Torres Oviedo planteó una hoja de ruta con tres objetivos centrales que marcarán su gestión:
- Lograr la acreditación institucional de alta calidad
Este es uno de los retos más importantes, pues permitiría a la universidad competir en igualdad de condiciones con instituciones públicas de mayor trayectoria. La acreditación implica fortalecer indicadores académicos, administrativos, investigativos y sociales.
- Expandir la universidad hacia zonas rurales y subregionales
El rector afirmó que la educación superior debe llegar a zonas de Córdoba donde históricamente no se ha garantizado acceso. El objetivo es crear nuevas sedes y programas que permitan a jóvenes rurales estudiar sin tener que desplazarse a Montería.
- Impulsar la innovación y la investigación aplicada
La universidad busca estrechar vínculos con sectores económicos y públicos del departamento. Esto incluye proyectos agropecuarios, ambientales, de salud pública, seguridad alimentaria e innovación tecnológica.
A estos desafíos se suman temas que han tomado fuerza en la agenda estudiantil: ampliación de la cobertura, mejoramiento de las residencias universitarias, acceso a prácticas laborales, fortalecimiento de actividades culturales y deportivas, y actualización de plataformas académicas que hoy presentan fallas recurrentes.
Unicórdoba en un momento decisivo
La reelección de Torres Oviedo coloca a la universidad frente a un escenario de reflexión y vigilancia. La comunidad universitaria espera que los avances logrados no se traduzcan en conformismo, sino en una etapa de mayor apertura, escucha y transformación interna. La Universidad de Córdoba, por su peso regional, tiene la responsabilidad de liderar procesos sociales, científicos y económicos que impacten al departamento.
El nuevo periodo rectoral no solo será evaluado por indicadores administrativos, sino por la capacidad de integrar a toda la comunidad, fortalecer la calidad educativa y responder a los desafíos actuales del país: innovación, equidad, inclusión y construcción de oportunidades para los jóvenes cordobeses.
Con la reelección ya definida, comienza un nuevo ciclo en el que la institución, más que nunca, debe demostrar que la continuidad puede traducirse en evolución y no en estancamiento. El rector, la comunidad y el departamento tienen ahora la responsabilidad compartida de convertir este periodo en un punto de inflexión para la educación pública en Córdoba.



