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EE. UU. impulsa un nuevo capítulo diplomático en Venezuela tras capturar a Maduro

La llegada de la encargada de negocios estadounidense, Laura Dogu, a Caracas este sábado 31 de enero marca un momento clave para las relaciones entre Estados Unidos y Venezuela, en medio de un abrupto reordenamiento político que ha transformado el panorama en la nación caribeña. Dogu aterrizó en el Aeropuerto Internacional Simón Bolívar como parte del proceso de reanudación de la presencia diplomática estadounidense, interrumpida desde 2019 y ahora renovada tras eventos que pocos hubieran previsto hace apenas semanas.

Este cambio se produce en un contexto político extraordinario: el expresidente venezolano Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, fueron capturados por fuerzas estadounidenses en una operación iniciada el 3 de enero, en la que también se realizaron bombardeos estratégicos en Caracas y zonas circundantes. Ambos fueron trasladados a Nueva York para enfrentar cargos federales por narcotráfico, un hecho que ha sacudido las estructuras del poder político en el país andino.

La presencia de Dogu, quien asumirá provisionalmente como encargada de negocios de la Unidad de Asuntos de Venezuela, no se limita a un gesto simbólico: representa el inicio tangible de un plan estratégico estadounidense que busca estabilizar y eventualmente reconstruir un vínculo diplomático que estuvo fracturado durante siete años. El plan de Washington contempla tres fases —estabilización, recuperación y transición democrática— y coloca a la diplomacia en el centro de un proceso profundo de reinserción bilateral.

El cambio en Caracas ha venido acompañado de una modificación sustancial en el discurso oficial venezolano. Tras la salida de Maduro, la presidenta interina Delcy Rodríguez ha impulsado un giro en la política exterior que se distancia de años de confrontación ideológica con Washington. Bajo su gestión, el país ha adoptado una agenda de reformas económicas y de apertura —especialmente en sectores estratégicos como el petrolero— que ha sido bien recibida por el gobierno del presidente estadounidense Donald Trump.

Este vuelco diplomático también viene acompañado de decisiones internas de alto impacto, como la propuesta de una amnistía general para presos políticos y el cierre de la emblemática cárcel de El Helicoide, un centro que simbolizó durante décadas las denuncias de violaciones a los derechos humanos bajo regímenes anteriores. Estas acciones han generado tanto apoyo entre sectores que apuestan por una reconciliación nacional como críticas que advierten sobre vacíos de justicia y rendición de cuentas.

La reapertura de las relaciones bilaterales no solo se limita al ámbito político o simbólico: ya se han anunciado avances en la reactivación de vuelos comerciales y en la normalización de otras áreas de cooperación. La reanudación de rutas aéreas y de servicios entre ambos países —interrumpidos tras la ruptura diplomática de 2019— abre la puerta a un flujo económico y social que podría tener efectos profundos tanto para inversionistas como para ciudadanos comunes.

No obstante, el panorama no está exento de interrogantes. La evolución de las relaciones dependerá de factores complejos: la consolidación de un nuevo orden político en Venezuela, la respuesta de actores regionales tradicionales que han respaldado al chavismo —como Rusia, China e Irán—, y la capacidad de las élites venezolanas para construir consensos internos en torno a reformas estructurales. La comunidad internacional observa con atención, sabiendo que Caracas ha pasado de un punto de alta confrontación a un escenario de posible cooperación en cuestión de semanas.

En suma, la llegada de Laura Dogu a Caracas simboliza más que la instalación de una misión diplomática: representa el inicio de un reinicio político y diplomático en Venezuela, con implicaciones que podrían redefinir el rol de la nación en el contexto hemisférico. Si este acercamiento se traduce en estabilidad, desarrollo económico y reconciliación social dependerá de la ejecución de los próximos pasos, tanto en Washington como en Caracas.

#CANAL CORDOBA

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