La lesión de Richard Ríos sacude al Benfica y enciende las alarmas de la Selección Colombia

La temporada de consolidación de Richard Ríos en el fútbol europeo sufrió un abrupto frenazo esta semana. El mediocampista colombiano, una de las piezas que había comenzado a ganar protagonismo en el Benfica, sufrió una luxación anterior traumática del hombro derecho durante el clásico ante el Oporto, por los cuartos de final de la Copa de Portugal, un golpe que trasciende lo deportivo y tiene implicaciones tanto para su club como para la Selección Colombia.
El hecho ocurrió el pasado miércoles, en un partido de alta exigencia física y emocional. Ríos tuvo que abandonar el terreno de juego en camilla, visiblemente afectado, pocos minutos antes del descanso. El Benfica terminaría cayendo 1-0 y quedando eliminado del torneo copero, una derrota que dejó una doble herida: la deportiva y la médica. Este viernes, el club lisboeta confirmó a la agencia EFE el diagnóstico, aunque evitó precisar tiempos de recuperación, una señal de cautela que refleja la complejidad de este tipo de lesiones.
La ausencia del colombiano se sentirá de inmediato. Ríos no estará disponible este fin de semana, cuando las ‘águilas’ visiten al Rio Ave por la jornada 18 de la Liga de Portugal, en un tramo clave del campeonato. Más allá de un partido puntual, la preocupación radica en el impacto que puede tener la lesión en la continuidad del jugador, que venía acumulando minutos y confianza en un mediocampo altamente competitivo.
A sus 25 años, Richard Ríos atraviesa una etapa decisiva de su carrera. Su llegada al Benfica en julio pasado, procedente del Palmeiras, representó un salto natural tras consolidarse como uno de los volantes más completos del fútbol brasileño. En el club paulista se marchó con estatus de ídolo, respaldado por títulos importantes como los Campeonatos Paulistas de 2023 y 2024 y el Brasileirao de 2023. Esa experiencia fue clave para que el Benfica apostara por su perfil físico, táctico y mental.
En su primera temporada en Portugal, Ríos ha respondido con regularidad: 16 partidos de liga, seis encuentros en la fase de grupos de la Liga de Campeones y cuatro más en la ronda clasificatoria, además de un gol destacado ante el Nápoles. Más allá de las estadísticas, su aporte ha estado en el equilibrio, la presión alta y la salida limpia desde el mediocampo, atributos que justifican la preocupación del cuerpo técnico ante su baja.
El impacto de la lesión no se limita al ámbito de clubes. En Colombia, la noticia fue recibida con atención especial por parte del entorno de la Selección Colombia, donde Ríos se ha convertido en un habitual de las convocatorias de Néstor Lorenzo en el proceso rumbo al Mundial de 2026. Con un amistoso programado para el próximo 26 de marzo frente a Croacia, el estado físico del volante entra automáticamente en el radar del cuerpo técnico nacional, que sigue de cerca la evolución de varios jugadores clave en el exterior.
Pese a la incertidumbre, el propio futbolista optó por enviar un mensaje de serenidad. A través de sus redes sociales publicó una imagen acompañada de la frase “Todo pasa”, una señal de optimismo que busca transmitir calma tanto a los aficionados como a quienes confían en su pronta recuperación. El gesto no es menor: habla de la madurez emocional de un jugador que entiende que las lesiones también forman parte del proceso profesional.
El caso de Richard Ríos vuelve a poner sobre la mesa la exigencia extrema del calendario europeo y el delicado equilibrio entre rendimiento y salud física. En semanas decisivas para su club y en un año clave para su proyección internacional, la recuperación del colombiano será seguida día a día. Benfica, Colombia y el propio jugador comparten ahora el mismo objetivo: que este episodio sea solo un paréntesis y no un freno en una carrera que, hasta ahora, iba claramente en ascenso.
#CANAL CORDOBA



