Escalada arancelaria entre Colombia y Ecuador amenaza comercio bilateral y golpea sectores estratégicos

La relación comercial entre Colombia y Ecuador atraviesa uno de sus momentos más tensos en los últimos años. La decisión del Gobierno ecuatoriano de elevar del 30% al 50% la tasa de seguridad aplicada a productos colombianos marca un nuevo capítulo en la disputa arancelaria que ya empieza a generar preocupación entre exportadores, gremios y autoridades económicas.
La medida, adoptada tras la imposición previa por parte de Colombia de un arancel del 30% a 73 productos ecuatorianos, responde —según el Ministerio de Producción, Comercio Exterior e Inversiones de Ecuador— a la supuesta falta de acciones “concretas y efectivas” en materia de seguridad fronteriza por parte de Bogotá. Sin embargo, más allá del argumento diplomático, el efecto inmediato recae sobre una balanza comercial bilateral que asciende a US$1.016,5 millones y que involucra a miles de empresas en ambos lados de la frontera.
Los sectores más afectados evidencian la magnitud del impacto. En el agro, el café sin tostar y sin descafeinar —cuyas exportaciones alcanzaron los US$25 millones el año pasado— y el azúcar de caña, con ventas cercanas a US$31 millones, enfrentarán mayores sobrecostos que podrían restar competitividad frente a proveedores de otros países. Pero el golpe no se limita al campo. Según cifras de Analdex, con corte a noviembre de 2025, el mayor impacto recaería sobre la energía eléctrica, cuyas exportaciones a Ecuador sumaron US$133,5 millones, seguida de medicamentos para consumo humano con US$51,2 millones.
También figuran en la lista productos industriales de alto valor agregado, como carburreactores para turbinas (US$28 millones) y vehículos para transporte de personas (US$27,7 millones). Estos bienes, al enfrentar un arancel del 50%, verán encarecido su ingreso al mercado ecuatoriano, reduciendo márgenes de ganancia y afectando la competitividad de las empresas colombianas.
Javier Molina, presidente de Analdex, advirtió que la espiral de medidas recíprocas no solo encarece los productos, sino que erosiona la confianza comercial. Cuando las tensiones se prolongan, los mercados reaccionan buscando alternativas: nuevos proveedores, nuevos destinos y nuevas cadenas logísticas. El riesgo, según el dirigente gremial, es que el intercambio bilateral pierda dinamismo estructural, afectando de manera duradera a ambos países.
El pulso comercial pone en juego las operaciones de cerca de 2.700 empresas colombianas que en el último año aportaron US$1.846 millones en ventas hacia Ecuador. Para muchas de ellas —especialmente pequeñas y medianas— el mercado ecuatoriano representa una plataforma estratégica por cercanía geográfica, afinidad normativa y costos logísticos competitivos. Una ruptura prolongada obligaría a reconfigurar estrategias de exportación en un entorno internacional ya marcado por incertidumbre.
Más allá de la cifra fría de los aranceles, el trasfondo revela una tensión política que amenaza con trasladarse al terreno económico de manera más profunda. En un contexto regional donde la integración comercial ha sido clave para el crecimiento, la imposición de barreras proteccionistas supone un retroceso que podría debilitar la cooperación andina y afectar la estabilidad de cadenas productivas compartidas.
La escalada arancelaria no solo redefine el comercio bilateral; también envía una señal a los mercados internacionales sobre la fragilidad de los acuerdos cuando prevalecen las respuestas unilaterales. El desafío ahora radica en encontrar canales diplomáticos que permitan desescalar el conflicto antes de que los costos económicos superen los beneficios políticos de la confrontación.
Mientras tanto, exportadores y autoridades permanecen en vilo, conscientes de que en el comercio exterior las decisiones se reflejan rápidamente en cifras, empleos y competitividad. En esta disputa, el tiempo será un factor determinante: cada mes de tensión prolongada amplía la brecha y complica la recuperación del flujo comercial entre dos economías históricamente interdependientes.
#CANAL CORDOBA



