Colombia

Golpe a disidencias de las Farc en Ituango: capturas y rescate de menores evidencian presión militar en el norte de Antioquia

Una operación militar desarrollada en zona rural de Ituango, en el norte de Antioquia, se convirtió en un nuevo golpe contra las estructuras armadas ilegales que operan en esta región del país. Tropas del Ejército Nacional de Colombia lograron la captura de varios presuntos integrantes de las disidencias de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (Farc), además de recuperar a dos menores de edad que habían sido reclutados por la organización.

El operativo se llevó a cabo en la vereda Filadelfia, un sector rural donde las autoridades lograron la captura de cuatro presuntos miembros del grupo armado y el sometimiento de otro integrante. Según información oficial, estas personas harían parte de una estructura criminal que responde al mando de Néstor Gregorio Vera Fernández, conocido en el mundo insurgente como “Iván Mordisco”, uno de los principales líderes de las disidencias que continúan operando tras el acuerdo de paz firmado en 2016.

Entre los detenidos se encuentra alias “Román”, también conocido como “Tres Codos”, quien, de acuerdo con las autoridades, habría asumido recientemente el liderazgo del grupo en la zona luego de la muerte de alias “Ramiro” durante un bombardeo ejecutado por la fuerza pública días atrás. Este relevo en la cadena de mando evidencia la dinámica interna de estas estructuras armadas, que suelen reorganizarse rápidamente tras la caída de sus jefes para mantener su presencia territorial.

Durante el procedimiento, los militares también incautaron material de guerra que incluía cuatro armas largas, cinco armas cortas, dos artefactos explosivos y un dron. Este tipo de equipos, según las autoridades, es utilizado por las organizaciones armadas ilegales para reforzar su capacidad operativa, realizar vigilancia sobre los movimientos de la fuerza pública y ejercer presión sobre las comunidades rurales.

El ministro de Defensa, Pedro Arnulfo Sánchez, confirmó los resultados del operativo y destacó que estas acciones buscan debilitar la estructura criminal y frenar prácticas como el reclutamiento de menores. Según el jefe de la cartera, las operaciones continúan enfocadas en desarticular las redes ilegales que mantienen presencia en zonas estratégicas del país.

El rescate de los dos menores durante la operación vuelve a poner sobre la mesa uno de los problemas más persistentes del conflicto armado colombiano: el reclutamiento forzado de niños, niñas y adolescentes por parte de grupos ilegales. Esta práctica, considerada una grave violación a los derechos humanos, ha sido denunciada reiteradamente por organismos nacionales e internacionales.

Las zonas rurales del norte de Antioquia han sido particularmente vulnerables a este fenómeno debido a la presencia histórica de actores armados y a las dificultades socioeconómicas que enfrentan muchas comunidades. En contextos donde las oportunidades educativas y laborales son limitadas, los grupos ilegales encuentran condiciones propicias para captar jóvenes y utilizarlos dentro de sus estructuras.

Con la operación realizada en Ituango, las autoridades señalan que ya son 14 integrantes de esta estructura ilegal neutralizados en menos de una semana, entre capturados, sometidos y afectados en distintas acciones ofensivas. Estos resultados, según la fuerza pública, representan un debilitamiento importante en la capacidad logística y de mando del grupo armado.

No obstante, expertos en seguridad advierten que la persistencia de estos grupos demuestra que el desafío para el Estado no se limita únicamente a las operaciones militares. La estabilidad en territorios históricamente afectados por el conflicto también depende de la presencia institucional, el desarrollo económico y el fortalecimiento de programas sociales que permitan reducir la influencia de las economías ilegales.

En regiones como Ituango, donde durante décadas han coexistido disputas armadas, minería ilegal y narcotráfico, la seguridad sigue siendo un elemento fundamental para garantizar condiciones de vida dignas para la población civil. Las operaciones militares buscan contener la expansión de los grupos armados, pero su impacto a largo plazo depende de que se complementen con estrategias integrales de desarrollo territorial.

Mientras continúan las acciones ofensivas en el norte de Antioquia, las autoridades reiteran que el objetivo es consolidar el control institucional y evitar que estas estructuras continúen ejerciendo presión sobre las comunidades. Para los habitantes de la región, cada golpe contra los grupos ilegales representa una esperanza de avanzar hacia un escenario de mayor estabilidad y seguridad en un territorio que ha vivido durante años bajo la sombra del conflicto armado.

#CANAL CORDOBA

Publicaciones relacionadas

Botón volver arriba