Las mujeres rulares cumplen con el papel de ser motor silencioso del campo nacional

Son más de 40% de la fuerza laboral rural, fundamentales en la producción de alimentos, el cuidado del territorio y la preservación
Las mujeres, aunque han venido ganando presencia en el agro, continúan enfrentando profundas desigualdades de inclusión productiva, social, comercialización de sus productos y reconocimiento de su labor en el desarrollo rural. Según cifras que tiene la Corporación Colombia Internacional (CCI), en el país hay aproximadamente 12 millones de campesinos, de los cuales 49% son mujeres. Sin embargo, su acceso a la tierra, al crédito y a los bienes públicos sigue siendo profundamente desigual frente a la de los hombres.
Solo 26% de los títulos de propiedad rural están a nombre de mujeres, lo que significa que, aunque casi la mitad de la población rural es femenina, menos de una tercera parte tiene tierra a su nombre. En materia de financiamiento, 18% de los créditos agropecuarios se otorgan a mujeres, generalmente en montos menores y con mayores exigencias. El acceso a los bienes públicos también es limitado; en gran parte de las zonas rurales, más de 60% de los hogares carecen de agua potable, energía constante o conectividad digital, y esto impacta directamente la vida de las mujeres, que además son cabeza de familia en uno de cada tres hogares rurales.



