Colombia

“Huellas Vivas”: el proyecto que busca que el SOAT también salve vidas animales en las vías de Colombia

Colombia podría estar a las puertas de un cambio significativo en la manera como el Estado enfrenta la protección de la vida animal en las carreteras. Con la radicación del proyecto de ley “Huellas Vivas” ante el Congreso de la República, se abre un debate que trasciende lo jurídico y se adentra en una discusión ética y social: ¿deben los animales ser reconocidos como víctimas de los accidentes de tránsito?

La iniciativa, presentada por el representante Juan Camilo Londoño Barrera, propone una modificación al Código Nacional de Tránsito para que el Seguro Obligatorio de Accidentes de Tránsito (SOAT) cubra la atención médico-veterinaria de animales domésticos y silvestres vertebrados que resulten atropellados en vías urbanas y carreteras del país. De prosperar, el seguro financiaría gastos clínicos, cirugías, medicamentos, hospitalización y atención de urgencias, un respaldo que hoy no existe.

Actualmente, cuando ocurre un accidente vial que involucra a un animal, el sistema ofrece un vacío evidente. La responsabilidad recae casi siempre en ciudadanos solidarios, rescatistas independientes o fundaciones de bienestar animal, que operan con recursos limitados y sin apoyo institucional. Como consecuencia, muchos animales mueren en la vía pública o padecen sufrimientos prolongados por falta de atención oportuna. El proyecto “Huellas Vivas” busca corregir esa omisión del Estado y dar una respuesta estructural a un problema recurrente.

Desde la óptica de sus promotores, la propuesta no solo apunta a salvar vidas animales, sino a incorporar el bienestar animal en la política vial nacional, alineándose con el reconocimiento legal de los animales como seres sintientes, principio ya consagrado en la legislación colombiana. En ese sentido, el proyecto plantea que la protección de la vida no puede limitarse exclusivamente a los humanos cuando se trata de siniestros viales.

El impacto potencial de la iniciativa también se mide en términos sociales y económicos. Al asumir el SOAT la atención veterinaria, se aliviaría la carga financiera que hoy enfrentan rescatistas y ciudadanos, y se establecería un mecanismo claro y obligatorio para actuar ante estos casos. Además, sus defensores sostienen que la medida contribuiría a fomentar una mayor responsabilidad vial, al reforzar la idea de que los animales hacen parte del entorno y merecen protección en el espacio público.

No obstante, el proyecto no está exento de debate. Sectores críticos advierten sobre el impacto que podría tener en el sistema del SOAT, especialmente en términos de costos y sostenibilidad financiera, así como sobre los mecanismos de verificación y aplicación de la cobertura. Estos cuestionamientos serán clave en el trámite legislativo que ahora inicia en la Cámara de Representantes.

Radicado el 27 de enero de 2026, “Huellas Vivas” pone sobre la mesa una discusión de fondo sobre el tipo de país que Colombia quiere ser en materia de protección animal y responsabilidad estatal. Más allá del resultado legislativo, la iniciativa ya cumple un papel relevante: visibilizar una realidad ignorada durante años y abrir el camino para que la vida animal también cuente cuando se habla de seguridad vial y justicia social.

#CANAL CORDOBA

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