Huila suma nueva especie de ave y refuerza su liderazgo en biodiversidad con el registro de la cotorra pechiparda

El departamento del Huila celebra un hallazgo que trasciende el ámbito científico y se convierte en un mensaje potente sobre la riqueza natural del territorio. La Corporación Autónoma Regional del Alto Magdalena (CAM) confirmó la presencia de la especie Pyrrhura calliptera, conocida como cotorra pechiparda o periquito aliamarillo, un ave endémica de Colombia y catalogada como vulnerable a nivel internacional.
El registro se produjo durante una jornada de observación de biodiversidad en la vereda Santa Ana, en el municipio de Colombia. Con este nuevo avistamiento, el Huila alcanza oficialmente 759 especies de aves identificadas, una cifra que lo consolida como uno de los territorios con mayor diversidad ornitológica del país. No se trata únicamente de un dato estadístico: cada nueva especie documentada amplía el conocimiento científico sobre la distribución de la fauna y refuerza la responsabilidad de conservación.
La cotorra pechiparda es una especie propia de la vertiente oriental de la cordillera de los Andes. Hasta ahora, su presencia estaba confirmada en departamentos como Cundinamarca, Boyacá y Meta. Su aparición en el Huila amplía el mapa de distribución conocida y aporta información clave para investigadores y autoridades ambientales. Al ser un ave con hábitat restringido a zonas andinas específicas, cada registro resulta especialmente valioso desde el punto de vista ecológico.
Actualmente, la especie se encuentra clasificada como Vulnerable en la Lista Roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), debido a la reducción progresiva de su población, principalmente por la pérdida y fragmentación de hábitat. Este contexto convierte el hallazgo en una doble señal: por un lado, confirma la riqueza ecosistémica del Huila; por otro, subraya la urgencia de proteger los bosques andinos que sirven de refugio a especies sensibles.
El anuncio también pone de relieve la importancia del monitoreo constante y del trabajo técnico de las autoridades ambientales. La observación científica, muchas veces silenciosa y poco visible, es la base sobre la cual se diseñan políticas de conservación y planes de manejo. Sin información precisa sobre la presencia y distribución de especies, cualquier estrategia ambiental pierde eficacia.
Desde una perspectiva más amplia, el hallazgo reafirma el papel del Huila como territorio estratégico para la biodiversidad nacional. Colombia es reconocida como uno de los países más diversos del mundo en aves, y departamentos como el Huila contribuyen de manera decisiva a esa posición. La riqueza ornitológica no solo tiene valor ecológico, sino también potencial en actividades como el aviturismo, que puede convertirse en motor de desarrollo sostenible para comunidades rurales.
No obstante, el reto no termina con el registro. La confirmación de la presencia de la cotorra pechiparda exige fortalecer las acciones de conservación, prevenir la deforestación y promover prácticas productivas compatibles con la protección de los ecosistemas. La biodiversidad no es un recurso inagotable; su preservación depende de decisiones políticas, control ambiental efectivo y compromiso comunitario.
El nuevo registro de Pyrrhura calliptera en el Huila es, en esencia, una buena noticia que invita a la reflexión. Celebra la riqueza natural del departamento, pero también recuerda que cada especie vulnerable representa un llamado a actuar con responsabilidad frente a los desafíos ambientales del presente.
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