Filtran audio de Delcy Rodríguez: acusa amenazas de muerte tras la captura de Maduro y desata polémica

Una grabación interna atribuida a la presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, ha desatado una nueva ola de controversia y debate internacional al revelar presuntas amenazas y presiones tras la captura del expresidente Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, por parte de fuerzas estadounidenses. La filtración, difundida a través de redes sociales y medios de comunicación de América Latina y Europa, presenta una versión sorprendente de los hechos que ocurrieron tras el operativo militar del pasado 3 de enero, un episodio que marcó un antes y después en la política venezolana.
Según el material, obtenido inicialmente por el colectivo periodístico La Hora de Venezuela y citado por medios internacionales como The Guardian, Rodríguez asegura que ella, el ministro del Interior Diosdado Cabello y el presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, recibieron un ultimátum de las fuerzas estadounidenses inmediatamente después de la captura de Maduro: 15 minutos para decidir si cooperaban con las exigencias de Washington o serían asesinados.
La grabación, que duró varios minutos y fue reproducida en una reunión con comunicadores y aliados al régimen, describe un escenario de caos inicial en el que al círculo gobernante se le informó —falsamente, según Rodríguez— que Maduro y su esposa habían sido asesinados, no capturados, lo que generó pánico y confusión en el seno del chavismo. Frente a esa aparente desinformación, Rodríguez y sus compañeros habrían respondido que estaban “dispuestos a compartir la misma suerte”, en alusión a una posible ejecución.
Los pasajes más llamativos de la conversación filtrada son las afirmaciones sobre “chantajes constantes” por parte de Estados Unidos y la necesidad de actuar con “paciencia y prudencia estratégica”, términos que Rodríguez usa para justificar las decisiones adoptadas en las horas posteriores al operativo. En su relato, la principal prioridad fue **“preservar la paz de Venezuela”, “rescatar a los considerados rehenes” y, especialmente, “preservar el poder político” frente a una crisis que, a su juicio, amenazaba con fracturar el apoyo interno al régimen chavista.
La filtración se produjo en un contexto de intensas discusiones sobre la legitimidad de las acciones estadounidenses en Venezuela, así como sobre la respuesta del oficialismo venezolano. Aunque ninguno de los hechos descritos en el audio ha sido confirmado oficialmente por los gobiernos de Venezuela o Estados Unidos, diversos medios han recogido la versión y analistas señalan que la existencia de esta grabación refleja las profundas tensiones internas al interior del chavismo tras la detención de Maduro y la lucha por controlar la narrativa política.
Expertos en política internacional advierten que la filtración podría tener múltiples interpretaciones: desde una estrategia para consolidar el liderazgo de Rodríguez dentro del chavismo y cohesionar su base ante una crisis de legitimidad, hasta un intento de desviar la atención de las críticas sobre posibles acuerdos o colaboraciones internas que facilitaron la captura de Maduro. En medio de esta polémica, queda claro que la difusión del audio añade una capa más de incertidumbre sobre lo ocurrido, complicando aún más las relaciones entre Caracas y Washington.
La controversia generada por estas declaraciones pone de manifiesto la fragilidad de la situación política en Venezuela tras la captura de Maduro y la dificultad de separar hechos confirmados de versiones internas filtradas, en un clima donde la información y la desinformación se entrelazan en un conflicto de narrativas que tendrá impacto tanto dentro como fuera de las fronteras venezolanas.
#CANAL CORDOBA



