Farándula

Jessi Uribe rompe el silencio y desmiente versiones falsas que lo vinculan con la muerte de Yeison Jiménez

El equipo legal y de comunicaciones del cantante colombiano Jessi Uribe emitió un pronunciamiento contundente para frenar una ola de desinformación que circula en plataformas digitales y redes sociales, donde se han difundido versiones falsas que intentan vincular al artista con el fallecimiento de Yeison Jiménez. El comunicado busca no solo desmentir categóricamente dichas afirmaciones, sino también alertar sobre los riesgos que implica la viralización irresponsable de contenidos sin sustento.

Según el pronunciamiento oficial, las publicaciones en cuestión carecen de cualquier base factual y responden a una lógica de sensacionalismo digital, en la que algunos portales y creadores de contenido priorizan el impacto y el alcance sobre la veracidad. El equipo de Uribe señaló que estas acusaciones no solo afectan el buen nombre y la honra del artista, sino que generan un daño profundo en su entorno familiar y profesional, al instalar dudas infundadas en la opinión pública.

El caso pone nuevamente sobre la mesa el debate sobre los límites de la libertad de expresión en el ecosistema digital. Si bien las redes sociales y plataformas de video han democratizado la información, también han abierto la puerta a la propagación acelerada de noticias falsas, especialmente cuando estas se apoyan en tragedias que conmocionan a la opinión pública. En este contexto, la figura de Yeison Jiménez, un artista querido y respetado, habría sido utilizada de manera indebida para atraer clics y generar contenido viral, una práctica que el comunicado califica como irrespetuosa y éticamente reprochable.

El equipo de Jessi Uribe fue enfático al señalar que no existe ningún vínculo, responsabilidad ni hecho que relacione al cantante con la muerte de Jiménez. Por el contrario, advirtieron que este tipo de señalamientos pueden constituir delitos contra el buen nombre y la honra, y que incluso quienes replican o comparten dichas publicaciones podrían enfrentar consecuencias legales, aun cuando no sean los autores originales del contenido.

Ante la gravedad de la situación, se activó un proceso formal de seguimiento, verificación y recolección de evidencia digital, con acompañamiento de las autoridades competentes. De acuerdo con la información divulgada, en estas labores participan la Policía Nacional y la Policía Cibernética, que adelantan tareas de rastreo para identificar el origen de las publicaciones y determinar posibles responsabilidades penales o administrativas.

Más allá del caso puntual, este episodio refleja un fenómeno cada vez más frecuente en la industria del entretenimiento: artistas expuestos a campañas de desinformación que se alimentan del dolor ajeno y del impacto emocional de la muerte de figuras públicas. La utilización de rumores y teorías sin fundamento no solo erosiona la credibilidad del ecosistema informativo, sino que también deja secuelas humanas difíciles de dimensionar.

El llamado final del equipo de Jessi Uribe fue directo a medios, creadores de contenido y usuarios: actuar con responsabilidad, verificar la información antes de publicarla y abstenerse de amplificar rumores que pueden destruir reputaciones y profundizar el dolor de familias ya golpeadas por la pérdida. En un entorno digital donde la velocidad suele imponerse a la verdad, el caso se convierte en un recordatorio de que la ética periodística y la responsabilidad social siguen siendo indispensables, incluso —y sobre todo— en tiempos de viralidad.

#CANAL CORDOBA

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