Las flores de mí Caribe, también se pueden sembrar y comercializar.
Por : tomado de David Turbay Turbay. Apoyos periodísticos IH, IA y Edinson Rojas Kerguelen.
Las fotografías de estas flores son todas tomadas en Agroturística Luna Nueva Santa Fe Vía a Tierralta Montería.

¡SEMBREMOS LAS FLORES DEL CARIBE!
Vamos a producir nuestras flores caribeñas. ¡Vamos a impulsar sus cultivos, a convertir la belleza de nuestra tierra en una fuente de empleo, riqueza y dignidad para nuestros campesinos!

El Caribe colombiano no puede limitarse a admirar sus maravillas naturales. Tenemos que cultivarlas, protegerlas, comercializarlas y llevarlas al mundo. La belleza también puede ser una industria. La flor también puede ser una oportunidad de progreso.

Estas son nuestras bellas flores caribeñas
Dramatic image of red and yellow large flower hanging in the forest mountains of the Caribbean .

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Flowers.
La cayena o hibisco: símbolo de nuestros jardines tropicales, de colores vivos y floración generosa.

Las heliconias: con sus formas exóticas y colores ardientes, tienen posibilidades en el mercado de flores ornamentales.

Los anturios: elegantes, llamativos y apropiados para proyectos de producción ornamental.

La veranera o buganvilla: embellece nuestras calles, plazas, viviendas y espacios públicos.

Las orquídeas tropicales: expresión de la extraordinaria riqueza botánica de nuestro territorio.

La flor de Jamaica: una alternativa agrícola que puede aprovecharse en la producción de alimentos y bebidas, además de su valor ornamental en otras especies del género.

Un proyecto de prosperidad para el Caribe
No quiero que nuestras flores sean únicamente adornos de nuestros patios y jardines. Aspiro a que se conviertan en cultivos organizados, en empresas rurales, en cooperativas de productores, en centros de investigación y en productos con identidad caribeña.
Debemos impulsar:

Viveros regionales, con asistencia técnica y plantas de calidad.
Cultivos comerciales, adaptados a las condiciones de cada departamento y municipio.

Formación agrícola, para que nuestros jóvenes encuentren oportunidades en el campo.
Sistemas de riego y manejo sostenible del agua, de acuerdo con las necesidades de cada especie.

Centros de comercialización y transformación, para que el productor no quede sometido a intermediaciones que reduzcan sus ingresos.
Acceso a mercados nacionales e internacionales, con calidad, trazabilidad y planificación.

La producción debe estudiarse con rigor: no todas las flores requieren el mismo suelo, riego, sombra, temperatura o método de propagación. El entusiasmo debe caminar de la mano con la investigación agronómica.
El Caribe también puede exportar belleza
¿Por qué hemos de pensar que la riqueza solamente se encuentra debajo de la tierra, en el petróleo, el carbón o el oro?
La riqueza también puede crecer sobre la tierra.

Puede florecer en los campos de Córdoba, Sucre, Bolívar, Atlántico, Magdalena, La Guajira y Cesar. Puede estar en las manos de nuestras mujeres campesinas, en la creatividad de nuestros jóvenes y en el esfuerzo de pequeños agricultores que necesitan oportunidades reales.
Quiero un Caribe que no solo importe flores para sus celebraciones, sino que produzca flores para Colombia y para el mundo.

Un Caribe que convierta sus colores en empleo, sus cultivos en ingresos y su identidad en una marca de reconocimiento internacional.
Porque la tierra que sabe producir alimentos también puede aprender a producir belleza. Y un pueblo que cultiva sus flores está cultivando, al mismo tiempo, esperanza, trabajo y futuro.
¡Vamos a sembrar nuestras flores caribeñas!
¡Vamos a hacer que el Caribe florezca en sus campos, en sus hogares y en sus oportunidades!
¡Que nuestras flores sean la nueva expresión de la prosperidad costeña!

Las Flores de los Valles Sinú y San Jorge.
Las del Caribe colombiano son flores de sol fuerte, de patio y de resistencia – como nuestra gente de Córdoba. Aquí tienes las más nuestras, las que ves en Montería todos los días:

Las Reinas del Patio Cordobés:
- Trinitaria / Veranera (Bougainvillea): La dueña de todas las cercas en Montería. Fucsia, blanca, naranja. No pide agua y florece con el verano más bravo. Es la flor de la terraza sinuana.
- Cayena / Bonche (Hibiscus): La de la abuela. Roja, amarilla, rosada. Se usa para el cabello y en té. En el Caribe decimos que si hay cayena en la entrada, hay mujer que cuida la casa.
- Corozo de abanico / Heliconia: La exótica. Roja y amarilla en forma de garra de tigre. Es la que usan los hoteles de Coveñas y Cartagena para decoración. Pura selva caribeña.
Las Silvestres del Sinú:
- Flor de Totumo (Crescentia cujete): Verde pálida, casi blanca. Sale directo del tronco del árbol de totumo. De ahí sale la totuma para el mote de queso.
- Campanita Morada / Batatilla (Ipomoea): La que ves a las 5 AM cuando vas para el canal, enredada en las cercas de los potreros. Abre con el sol y se cierra al mediodía.
- Guayacán Amarillo / Polvillo: No es flor pequeña, es un árbol que en verano se queda sin hojas y se viste todo de amarillo. Cuando florece en Montería, en febrero-marzo, toda la ciudad parece pintada.
La de Exportación:
- Orquídea Cattleya: La del escudo. En el Caribe tenemos la Cattleya warscewiczii, morada gigante, que crece en las estribaciones de Tierralta.




