Cereté inaugura una nueva era económica con la primera Zona Franca Permanente de Córdoba

La historia económica de Cereté acaba de marcar un punto de quiebre. Con la declaratoria oficial de la primera Zona Franca Permanente del departamento de Córdoba, el municipio entra de lleno en una nueva etapa de desarrollo industrial, logístico y empresarial que redefine su papel dentro de la economía regional y del Caribe colombiano. Se trata de un hito que no solo transforma el modelo productivo local, sino que abre una ventana inédita de oportunidades en inversión y empleo.
La decisión, avalada por el Ministerio de Comercio, Industria y Turismo, otorga a esta zona especial una vigencia inicial de 30 años y la ubica estratégicamente en la vía hacia el corregimiento de Rabolargo, un punto clave para la conectividad terrestre del municipio. Detrás del proyecto confluyen la iniciativa privada y la articulación institucional liderada por el alcalde Said Bitar y el gobernador de Córdoba, Erasmo Zuleta, una combinación que permitió convertir una visión de largo plazo en una realidad concreta.
Más allá del anuncio administrativo, el impacto proyectado es de gran magnitud. Desde su fase de construcción, la Zona Franca Permanente de Cereté estima la generación de más de 5.000 empleos directos e indirectos, una cifra que representa un impulso significativo para un municipio históricamente dependiente del comercio tradicional y la actividad agropecuaria. Este nuevo escenario abre la puerta a una diversificación económica que durante años fue una deuda pendiente en la región.
El diseño de la zona franca apunta a atraer empresas de sectores industriales, agroindustriales y logísticos, con capacidad de generar valor agregado y encadenamientos productivos. Su localización estratégica le permite conectarse con los principales corredores del Caribe, los puertos de la región y el aeropuerto internacional de Montería, factores que incrementan su competitividad y la convierten en un punto atractivo para inversionistas nacionales y extranjeros.
Desde la administración municipal se ha insistido en que el proyecto no se limita a los beneficios tradicionales del régimen franco, como la tarifa única del 20 % en el impuesto de renta, las exenciones de IVA, la no causación de tributos aduaneros o el almacenamiento indefinido de mercancías. Cereté decidió ir más allá, aprobando incentivos locales que incluyen descuentos en el impuesto predial, alivios en industria y comercio y reducciones en intereses moratorios, con el objetivo de crear un entorno verdaderamente favorable para la inversión.
El alcalde Said Bitar ha señalado que esta apuesta debe ir acompañada de una planificación territorial responsable. En ese sentido, la actualización del Plan de Ordenamiento Territorial (POT) incorporará un capítulo específico para la zona franca, buscando garantizar un crecimiento ordenado, sostenible y con impacto real sobre la calidad de vida de los habitantes. La meta es evitar los errores del pasado, donde el desarrollo económico no siempre se tradujo en bienestar social.
Desde el sector privado, el socio gestor y promotor del proyecto, Nehman Jaller Francis, ha destacado que la Zona Franca Sinú se proyecta como una plataforma competitiva y reconocida, capaz de atraer empresas de alto nivel y de generar oportunidades laborales para personal técnico y profesional. Este enfoque apunta a fortalecer el talento local y a reducir la brecha entre formación y empleo, uno de los grandes retos del territorio.
La creación de la primera Zona Franca Permanente de Córdoba no es solo una infraestructura económica: es una declaración de intención. Cereté deja atrás su rol secundario en el mapa productivo regional y se posiciona como un nuevo polo de desarrollo, con capacidad para atraer inversión, generar empleo y dinamizar la economía del departamento. El verdadero desafío, a partir de ahora, será convertir esta promesa en resultados sostenibles y asegurar que el crecimiento anunciado se traduzca en progreso para toda la comunidad.
#CANAL CORDOBA



