Montería apuesta al deporte como motor social con la segunda fase de la Unidad Recreodeportiva del Suroriente

La puesta de la primera piedra de la segunda fase de la Unidad Recreodeportiva del Suroriente de Montería, en el barrio La Pradera, va más allá de un acto simbólico o protocolario. Representa una decisión política y administrativa que reafirma al deporte y al espacio público como ejes de transformación social, inclusión y desarrollo urbano en una ciudad que históricamente ha enfrentado brechas de acceso a infraestructura de calidad en sus sectores periféricos.
Con una inversión cercana a los $22.110 millones de pesos, articulada entre la Alcaldía de Montería y la Gobernación de Córdoba, el proyecto se proyecta como uno de los complejos recreodeportivos más completos del municipio. La construcción de una pista de patinaje de ruta, camerinos, graderías, pista de trote, parque canino, zonas de calentamiento, locales comerciales y áreas de esparcimiento evidencia una visión integral que no se limita al alto rendimiento deportivo, sino que incorpora la vida comunitaria, el bienestar y la convivencia ciudadana.
El alcalde Hugo Kerguelén García fue enfático al señalar que esta obra responde a una lógica de ciudad y no a intereses partidistas. En un contexto donde la inversión pública suele ser objeto de debate político, el mensaje cobra relevancia: se trata de recursos de los monterianos orientados a mejorar su calidad de vida. La segunda fase, además, no surge de manera aislada, sino como complemento de una primera etapa que ya dotó al sector de canchas de fútbol, un coliseo de pesas y juegos infantiles, consolidando un corredor deportivo y recreativo en el suroriente de la ciudad.
Uno de los aspectos más estratégicos del proyecto es la pista de patinaje de ruta, un escenario inédito en Montería para esta disciplina. Su construcción responde no solo a una deuda histórica con los deportistas locales, sino también a la necesidad de preparar al departamento de cara a los Juegos Nacionales 2027, que tendrán como sedes a Córdoba y Sucre. En ese sentido, la infraestructura deportiva se convierte en una inversión con doble impacto: fortalece el tejido social local y posiciona a la región en el escenario deportivo nacional.
El gobernador Erasmo Zuleta Bechara subrayó esta visión al afirmar que Córdoba aspira a contar con los mejores escenarios deportivos del país. Más allá del discurso, el reto estará en garantizar que estas obras se ejecuten con calidad, se entreguen a tiempo y cuenten con planes de mantenimiento y gestión que eviten su deterioro, un problema recurrente en proyectos de gran escala.
El impacto social del proyecto es significativo. Se estima que más de 20.200 personas se beneficiarán directamente, entre deportistas, estudiantes y habitantes del barrio La Pradera. En una ciudad donde muchos jóvenes encuentran en el deporte una alternativa frente a la violencia, el desempleo o la exclusión, estos espacios pueden marcar la diferencia entre el ocio improductivo y la formación de talentos, hábitos saludables y sentido de pertenencia.
En definitiva, la segunda fase de la Unidad Recreodeportiva del Suroriente no solo amplía la infraestructura física de Montería, sino que envía un mensaje claro sobre el modelo de ciudad que se quiere construir: una ciudad que invierte en su gente, que entiende el deporte como política pública y que apuesta por el espacio público como escenario de encuentro, oportunidad y futuro. El verdadero éxito del proyecto se medirá no solo en concreto y graderías, sino en la apropiación ciudadana y en las historias que, desde hoy, empezarán a escribirse en cada metro de este nuevo complejo deportivo.
#CANAL CORDOBA



