Montería da luz verde a su tercer puente: una decisión histórica que redefinirá la movilidad entre Vallejo y La Coqueta

En una sesión extraordinaria que terminó marcando un hito en la planificación urbana de Montería, el Concejo Municipal aprobó este miércoles la construcción del tercer puente sobre el río Sinú, una obra que conectará los sectores de Vallejo y La Coqueta y cuyo valor asciende a cerca de 102 mil millones de pesos. La decisión, adoptada en plenaria con respaldo mayoritario, proyecta un cambio profundo en la movilidad, el desarrollo territorial y la integración de la margen izquierda con el resto de la ciudad.
El anuncio fue celebrado por varios actores políticos y comunitarios, entre ellos los concejales Juan Vicente y Mario Chamorro, quienes destacaron la importancia estratégica de la obra. Desde sectores ciudadanos y emisoras locales —como La Explosiva Radio Virtual, Fergoner Virtual Stereo y medios comunitarios de la Margen Izquierda Positiva— también se amplificó la noticia, reconociéndola como una apuesta de alto impacto para una zona que históricamente ha exigido mayor inversión en infraestructura vial.
La construcción del puente entre Vallejo y La Coqueta llega en un momento de creciente presión urbana. Montería ha atravesado en los últimos años un incremento significativo del tránsito vehicular, especialmente en horas pico, donde los dos puentes existentes resultan insuficientes para atender la demanda diaria. La margen izquierda, cada vez más densamente poblada, había planteado repetidamente la necesidad de nuevas vías de conexión que evitaran congestiones, redujeran tiempos de desplazamiento y dinamizaran la economía local.
El proyecto aprobado no solo pretende mejorar la movilidad, sino que se integra dentro de una visión más amplia de desarrollo urbano. La Alcaldía de Montería destacó que el puente será el inicio de un corredor estructural con potencial para atraer inversión, fortalecer la competitividad de la ciudad y descongestionar zonas críticas. Además, se espera que la obra impulse la valorización de predios, fomente la expansión ordenada y facilite el acceso a servicios públicos y comunitarios en los barrios vecinos.
Sin embargo, como toda megaobra pública, también surgen cuestionamientos. Algunos ciudadanos han expresado inquietudes sobre los tiempos de ejecución, la transparencia contractual y la capacidad del municipio para garantizar que el costo final —cercano a los 102 mil millones de pesos— no se desborde con adiciones presupuestales. Otros sectores han planteado la necesidad de acompañar esta infraestructura con mejoras en el transporte público y políticas sostenibles de movilidad, para evitar que la infraestructura sea insuficiente sin una planificación integral.
La aprobación del puente también envía un mensaje político: el Concejo de Montería y la Administración Municipal están dispuestos a asumir proyectos de gran escala en medio de un contexto financiero retador. Para los líderes comunitarios de la margen izquierda, este avance representa una conquista colectiva tras años de solicitudes, debates y diagnósticos que coincidían en un punto clave: Montería necesita más y mejores conexiones.
Con esta decisión, la ciudad entra en una nueva etapa de transformación urbana. La expectativa ahora se centra en la ejecución: los tiempos, los contratistas, los estudios ambientales y la supervisión ciudadana serán determinantes para que el puente no solo sea un símbolo de progreso, sino un proyecto eficiente, transparente y verdaderamente útil para miles de monterianos.
Mientras tanto, Vallejo y La Coqueta comienzan a visualizar un futuro distinto, conectados por una infraestructura que promete cambiar para siempre la movilidad de Montería.



