Colombia

Peajes sin obras: gobernador de Córdoba cuestiona retrasos viales y exige respuestas al Gobierno Nacional

El reclamo del gobernador Erasmo Zuleta Bechara sobre el estado de las vías en Córdoba vuelve a poner sobre la mesa una problemática recurrente en varias regiones del país: el desfase entre el cobro de peajes y la ejecución efectiva de obras de infraestructura. La denuncia, centrada en proyectos como la vía Chinú – Lorica, evidencia una inconformidad creciente frente a lo que se percibe como una carga económica sin retorno tangible para las comunidades.

El señalamiento de que iniciativas aprobadas hace más de ocho meses aún no han iniciado su ejecución no solo refleja retrasos administrativos, sino que también plantea interrogantes sobre la eficiencia en la planificación y gestión de los proyectos viales. En territorios donde la conectividad es clave para el desarrollo económico, estos aplazamientos terminan afectando directamente a sectores productivos, transportadores y ciudadanos que dependen de una red vial en condiciones óptimas.

El caso de las vías hacia Lorica y Coveñas, calificadas por el mandatario como una “vergüenza”, ilustra el impacto cotidiano de esta situación. Más allá del lenguaje político, el deterioro de estas rutas implica mayores tiempos de desplazamiento, incremento en los costos logísticos y riesgos para la seguridad vial. En consecuencia, la falta de infraestructura adecuada no solo limita la competitividad regional, sino que también afecta la calidad de vida de los habitantes.

Desde una perspectiva periodística, el debate sobre los peajes no puede reducirse a una discusión coyuntural. Se trata de un tema estructural que involucra el modelo de financiación de la infraestructura en Colombia, donde los usuarios contribuyen a través de tarifas con la expectativa de mejoras visibles y sostenibles. Cuando estas no se materializan en los tiempos previstos, se erosiona la confianza en las instituciones encargadas de ejecutar y supervisar los proyectos.

El llamado de Erasmo Zuleta Bechara al Gobierno Nacional también pone en evidencia las tensiones entre los niveles territorial y central. Mientras desde las regiones se exige celeridad y resultados, desde el nivel nacional suelen argumentarse procesos técnicos, trámites contractuales y limitaciones presupuestales. Este desfase en tiempos y prioridades termina trasladándose a la ciudadanía, que percibe una desconexión entre lo que se promete y lo que realmente se ejecuta.

En este contexto, la exigencia de acelerar las obras no solo responde a una necesidad inmediata, sino a la urgencia de cerrar brechas históricas en materia de infraestructura. Córdoba, como otros departamentos de la región Caribe, enfrenta desafíos en conectividad que limitan su potencial económico, especialmente en sectores como el turismo, la agroindustria y el comercio.

En conclusión, el cuestionamiento sobre los peajes y el atraso en proyectos viales en Córdoba refleja una problemática de fondo en la gestión de la infraestructura pública. Más allá de las declaraciones, el reto para el Estado será traducir los recursos recaudados en obras concretas que respondan a las necesidades del territorio. Solo así será posible recuperar la confianza ciudadana y garantizar que el desarrollo vial deje de ser una promesa para convertirse en una realidad palpable.

#CANAL CORDOBA

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