
La tumba de Diomedes Díaz, uno de los referentes más influyentes del vallenato colombiano, será intervenida nuevamente tras evidenciar un deterioro considerable producto del clima y de las miles de visitas que recibe cada año en el cementerio Jardines del Ecce Homo, en Valledupar. La decisión fue confirmada por miembros de su familia, quienes señalaron que la restauración busca devolverle dignidad al lugar donde reposan los restos del artista.
Más allá de la reparación física, esta intervención reaviva la conversación sobre el papel de la memoria cultural y la responsabilidad que tienen tanto la familia como los seguidores en preservar los espacios que representan al folclor nacional. El estado de la tumba, que durante años ha sido punto de peregrinación para fanáticos, demuestra la magnitud del impacto que Diomedes sigue teniendo incluso después de su muerte.
La familia del cantante expresó que los trabajos se realizarán antes del 22 de diciembre, fecha en la que se cumple un nuevo aniversario de su fallecimiento. Este gesto no solo busca mantener un sitio de homenaje en condiciones dignas, sino también proyectar respeto hacia un legado artístico que continúa siendo parte del patrimonio musical colombiano.
El deterioro del sepulcro del “Cacique de La Junta” refleja una realidad frecuente en figuras de la música: la tensión entre la devoción popular y la conservación de espacios históricos. La renovación, por tanto, se convierte en un recordatorio de la necesidad de proteger los símbolos que construyen identidad cultural. En este caso, la tumba de Diomedes no es solo un memorial; es un punto de conexión emocional entre generaciones que crecieron al ritmo de su música.



