Colombia

Roca gigante cae en vía Pasto–Ipiales y hombre se salva por segundos: lluvias reavivan alerta por deslizamientos en el sur del país

Un hombre logró salvarse por cuestión de segundos de morir aplastado por una gigantesca roca que se desprendió sobre la vía que comunica a Pasto con Ipiales, en el sector de Pilcuan. El hecho, atribuido a las intensas lluvias que azotan la región, quedó registrado en una cámara de seguridad y evidencia el alto nivel de riesgo que enfrentan comunidades asentadas en zonas de ladera.

En el video se observa que la escena transcurría con aparente normalidad hasta que dos perros irrumpen en la vía, corriendo y ladrando de forma insistente. Instantes después, un peatón que caminaba por el lugar se detiene y voltea la mirada hacia la montaña, justo antes de que un estruendo sacuda el entorno. La roca se desprende con tal fuerza que incluso la cámara de vigilancia vibra por el impacto.

La reacción inmediata del hombre y de los animales fue determinante. Todos corrieron para ponerse a salvo mientras el enorme bloque de piedra terminaba sobre la doble calzada. En el fondo del registro audiovisual también se distingue a otra persona huyendo del lugar. Por fortuna, en ese momento no transitaban vehículos, lo que evitó una tragedia mayor en uno de los corredores estratégicos del sur del país.

Aunque no se reportaron personas heridas ni víctimas mortales, las autoridades confirmaron que una vivienda quedó completamente destruida y otras cinco resultaron con daños estructurales. Organismos de gestión del riesgo atribuyen el desprendimiento a la saturación del suelo producto de las lluvias persistentes en la zona.

Más allá del impactante episodio, el hecho vuelve a poner en evidencia la vulnerabilidad de las vías andinas ante fenómenos de remoción en masa. El corredor Pasto–Ipiales no solo conecta poblaciones locales, sino que constituye un eje clave para el comercio fronterizo y el transporte regional. Cualquier interrupción afecta no solo la movilidad, sino también la economía y la seguridad de quienes transitan a diario por la zona.

Las temporadas de lluvias intensas, cada vez más frecuentes y extremas, aumentan la inestabilidad de taludes y montañas en regiones con alta pendiente. Expertos advierten que la combinación de factores como deforestación, construcciones cercanas a laderas y falta de mantenimiento en sistemas de drenaje incrementa el riesgo de deslizamientos y caída de rocas.

El video, que se ha difundido ampliamente, genera una sensación de alarma comprensible. Sin embargo, también plantea una pregunta estructural: ¿están suficientemente monitoreadas las zonas críticas en corredores viales de alto tránsito? La prevención no solo depende de la reacción posterior al evento, sino de la identificación anticipada de puntos inestables y la implementación de obras de contención y señalización adecuada.

Mientras las autoridades evalúan los daños y revisan las condiciones de la vía, el episodio queda como recordatorio de la fragilidad con la que conviven miles de ciudadanos en territorios de montaña. Esta vez fue cuestión de segundos; la próxima podría no haber margen para escapar.

La naturaleza no avisa con anticipación, pero la gestión del riesgo sí puede anticiparse. El desafío para las autoridades será traducir este susto en medidas concretas que reduzcan la exposición y protejan la vida en una región donde la lluvia y la montaña son parte inevitable del paisaje.

#CANAL CORDOBA

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