Se firmó decreto para reglamentar territorios campesinos agroalimentarios.

En un paso decisivo hacia la seguridad alimentaria y el reconocimiento de los derechos rurales, se ha firmado el decreto que reglamenta los Territorios Campesinos Agroalimentarios (TECAM). Esta nueva normativa busca organizar la producción desde la base social, protegiendo las áreas dedicadas exclusivamente a la producción de comida.
Un escudo para el campo y la mesa
La firma de este decreto no es un hecho aislado; ocurre en un momento de solidez para el sector agropecuario. Al formalizar estos territorios, el Estado busca garantizar que zonas clave para el cultivo no sean desplazadas por otras actividades, asegurando que hitos actuales —como la ausencia de desabastecimiento de arroz— se mantengan en el largo plazo.
Claves del Decreto: ¿Qué cambia para el productor?
La nueva reglamentación establece una hoja de ruta para la gobernanza del suelo:
Protección del suelo: Se prioriza el uso de la tierra para la producción de alimentos básicos.
Fomento a la inversión: Facilita la llegada de recursos estatales para infraestructura en zonas campesinas.
Autonomía local: Permite a las comunidades participar directamente en la planificación de sus sistemas productivos.
Sinergia con el éxito pecuario
La implementación de los TECAM llega justo cuando el país registra cifras récord en su inventario ganadero, el cual supera los 29,5 millones de cabezas. Expertos señalan que la reglamentación territorial permitirá una coexistencia más técnica y organizada entre la ganadería extensiva y los cultivos transitorios, optimizando cada hectárea del país.
«Este decreto es el eslabón que faltaba para conectar la gran producción ganadera y arrocera con la protección de la vida campesina», afirmó un vocero del Ministerio de Agricultura durante la firma.



