Tragedia ferroviaria en Duitama: una falla operativa que terminó en muerte y reabre el debate sobre la seguridad férrea

Un grave accidente ferroviario ocurrido en la mañana de este viernes 17 de enero sacudió a Duitama, Boyacá, dejando como saldo una mujer muerta y tres personas heridas, entre ellas un menor de edad. El hecho, registrado en el sector de la glorieta del Hospital, no solo enluta a una familia, sino que vuelve a poner en el centro del debate público las condiciones de seguridad en la operación ferroviaria dentro de zonas urbanas.
El siniestro se produjo cuando varios vagones de un tren que transportaba prefabricados de cemento se descontrolaron y terminaron impactando un vehículo particular que circulaba por el sector. La escena obligó a una rápida y coordinada respuesta de la Policía Nacional, organismos de socorro y personal médico, quienes atendieron la emergencia en distintos puntos del municipio debido al extenso recorrido que realizaron los vagones sin control.
La Defensa Civil confirmó que en el automóvil viajaban dos adultos y un menor de edad. En el lugar de los hechos falleció Jessica Milena Gimbuel Barbosa, una mujer de 26 años, oriunda de Villavicencio, cuyo deceso fue confirmado de manera inmediata por los equipos de atención. El otro adulto resultó con lesiones leves, mientras que el menor fue trasladado a un centro asistencial, donde permanece bajo observación médica a la espera de resultados diagnósticos.
De acuerdo con la versión preliminar entregada por el operario del tren, el accidente estaría relacionado con un desnivel en la vía férrea, lo que habría ocasionado el desprendimiento de una de las plataformas que transportaba concreto prefabricado. Esta falla habría provocado que los vagones se desacoplaran y se desplazaran de manera autónoma por varios sectores de la ciudad, sin posibilidad de control, hasta terminar en el choque fatal.
La Alcaldía de Duitama confirmó que el tren involucrado era operado por el Consorcio FerreoBelen y que durante la maniobra se produjo el desacople de dos vagones. Según el reporte oficial, el recorrido descontrolado inició en inmediaciones de la Plaza de Mercado, atravesó distintos puntos urbanos y culminó en la glorieta del Hospital, un sector de alta circulación vehicular y peatonal, lo que incrementó el riesgo y la gravedad del desenlace.
Más allá de la tragedia puntual, el accidente deja al descubierto fallas estructurales en los protocolos de seguridad y mantenimiento del sistema ferroviario. La presencia de trenes de carga atravesando zonas urbanas densamente pobladas exige estándares rigurosos de control técnico, supervisión constante de la infraestructura y planes de contingencia eficaces, aspectos que hoy quedan bajo cuestionamiento.
Las autoridades anunciaron el inicio de las investigaciones para establecer las causas exactas del siniestro y no descartaron la adopción de medidas administrativas contra la empresa operadora, en caso de comprobarse negligencia o incumplimiento de las normas. Sin embargo, para la comunidad, estas acciones llegan después de una pérdida irreparable que pudo evitarse.
La muerte de Jessica Milena Gimbuel Barbosa se convierte así en un llamado urgente a revisar el modelo de operación ferroviaria en municipios como Duitama. La reactivación del transporte férreo no puede avanzar sin garantizar primero la vida y la seguridad de los ciudadanos, especialmente cuando las vías comparten espacio con el tránsito cotidiano de vehículos y peatones.
Mientras avanzan las investigaciones, Duitama permanece conmocionada por un hecho que evidencia cómo una falla técnica puede transformarse en una tragedia humana. El reto ahora no es solo esclarecer responsabilidades, sino evitar que accidentes como este vuelvan a repetirse en otras ciudades del país.
#CANAL CORDOBA



