Colombia

Uribe alerta por nuevo endeudamiento y advierte efectos del “dólar Petro” sobre empleo e inversión

El expresidente Álvaro Uribe Vélez reavivó el debate económico nacional al lanzar una serie de críticas contra el Gobierno del presidente Gustavo Petro, esta vez centradas en el endeudamiento externo y sus posibles efectos sobre el empleo, la inversión y la estabilidad macroeconómica del país. A través de un mensaje publicado en su cuenta oficial en la red social X, el exmandatario advirtió sobre lo que denominó el “dólar Petro”, una expresión con la que busca sintetizar, según su postura, las distorsiones generadas por la política económica actual.

Uribe aseguró que el Gobierno habría adquirido una nueva deuda cercana a los 11.000 millones de dólares, una cifra que, de confirmarse, incrementaría de manera significativa las obligaciones externas del país. De ese monto, 6.000 millones de dólares estarían sujetos a una tasa de interés del 13,5 %, un nivel que el expresidente calificó como excesivamente alto y comparable con esquemas de crédito informal, al que se refirió de forma crítica como “gota a gota”.

Para el exjefe de Estado, este endeudamiento acelerado y en condiciones desfavorables compromete no solo las finanzas públicas, sino también la sostenibilidad económica a mediano y largo plazo. En su análisis, el peso de la deuda termina trasladándose a los ciudadanos, ya sea a través de mayores impuestos, recortes en el gasto social o menor capacidad del Estado para impulsar el crecimiento y el empleo.

Uno de los ejes centrales de su crítica fue el comportamiento del tipo de cambio. Uribe sostuvo que la combinación entre mayor endeudamiento, aumento de la burocracia estatal, flujo de remesas del exterior y el impacto de economías ilegales estaría presionando a la baja el precio del dólar, lo que, en su concepto, afecta directamente a sectores exportadores intensivos en mano de obra. Entre ellos mencionó actividades como la floricultura y los call centers, que dependen de la competitividad cambiaria y que, por la fuerte competencia internacional, no pueden trasladar mayores costos al consumidor final.

Desde esta perspectiva, un dólar más bajo reduce los ingresos en pesos de los exportadores, estrecha sus márgenes y pone en riesgo miles de empleos, especialmente en regiones donde estas actividades representan una fuente clave de trabajo formal. Para Uribe, esta situación contradice el discurso oficial de protección al empleo y a los trabajadores, a quienes —según afirmó— se estaría afectando de manera indirecta.

El exmandatario también vinculó este escenario con el aumento de las cargas tributarias, señalando que el actual modelo económico estaría generando un clima de incertidumbre y “pánico económico”. A su juicio, la combinación de impuestos más altos, endeudamiento costoso y mensajes contradictorios desde el Ejecutivo estaría frenando la inversión privada y debilitando la confianza empresarial, un factor clave para el crecimiento sostenido de la economía.

Uribe fue especialmente crítico frente a los anuncios de aumentos salariales, al advertir que, aunque pueden generar una sensación de alivio inmediato para los trabajadores, resultan difíciles de sostener para muchas empresas en un entorno de costos crecientes y menor rentabilidad. En ese contexto, afirmó que existe una “ilusión vana” alrededor de estos incrementos, que podría traducirse en cierres de empresas, informalidad o pérdida de empleo en el mediano plazo.

Finalmente, el expresidente insinuó que las decisiones económicas del Gobierno estarían siendo utilizadas como herramientas de presión política y electoral, en un momento en el que el país se encamina hacia un nuevo ciclo electoral. Según su lectura, mientras el Ejecutivo busca consolidar apoyo político, empresarios y trabajadores terminan asumiendo los costos de un modelo económico que calificó como riesgoso y desestabilizador.

Las declaraciones de Uribe se suman a un debate cada vez más intenso sobre el rumbo de la economía colombiana, en el que convergen visiones opuestas sobre el endeudamiento, el manejo fiscal y el papel del Estado. En medio de este pulso político y técnico, el desafío para el país sigue siendo encontrar un equilibrio entre estabilidad macroeconómica, crecimiento, empleo y sostenibilidad social.

#CANAL CORDOBA

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