Entre el hielo y la lealtad: un chihuahua guía rescate en los Alpes suizos

En medio de uno de los paisajes más imponentes y traicioneros de Europa, un perro chihuahua terminó siendo la pieza clave en una operación de rescate que pudo haber terminado en tragedia. El hecho ocurrió en el glaciar Fee, en la localidad alpina de Saas-Fee, en el cantón de Valais, cuando el excursionista Jan Gilar cayó en una grieta tras ceder un puente de nieve.
El hombre descendió a más de un metro de profundidad, quedando mojado y expuesto a temperaturas bajo cero, un escenario que en terrenos glaciares implica un riesgo real de hipotermia y pérdida de movilidad en cuestión de minutos. A pesar de la gravedad de la situación, logró mantener la calma y comunicarse por walkie-talkie con una pareja que dio aviso a los equipos de emergencia.
La búsqueda, sin embargo, no fue sencilla. Un helicóptero de Air Zermatt sobrevoló la zona durante cerca de 40 minutos sin poder ubicar con precisión la grieta, una dificultad común en superficies blancas donde las fracturas del hielo pueden resultar invisibles incluso desde el aire. Fue entonces cuando la operación dio un giro inesperado.
Uno de los rescatistas detectó movimiento sobre una roca cercana: era Filip, el chihuahua de dos años y medio que acompañaba a su dueño. El pequeño perro permanecía en el punto exacto donde se había producido la caída. Esa señal visual permitió a los equipos descender con cuerdas y arnés hasta la grieta y rescatar al excursionista con vida.
Más allá del componente emotivo, el episodio deja lecciones claras sobre los riesgos de caminar sobre glaciares, incluso en temporada de verano europeo. Los llamados “puentes de nieve” —capas que cubren grietas profundas— pueden parecer firmes, pero su estabilidad depende de múltiples variables como temperatura, compactación y espesor. Un paso en falso puede abrir la puerta a una caída potencialmente mortal.
El propio Gilar reconoció haber subestimado el terreno. Su testimonio añade un elemento fundamental al análisis: la confianza excesiva en entornos naturales de alta montaña suele ser uno de los factores que preceden a los accidentes. La experiencia y el equipamiento adecuado son determinantes, pero también lo es la conciencia permanente del riesgo.
El rescate pone en evidencia la eficacia de los protocolos de emergencia suizos, pero también resalta la importancia de la comunicación inmediata. El contacto por radio permitió activar la operación en tiempo oportuno, un factor decisivo cuando la exposición al frío extremo puede reducir drásticamente las probabilidades de supervivencia.
Sin embargo, el protagonista inesperado fue un animal de compañía cuya conducta instintiva terminó guiando a los rescatistas. En contextos donde la tecnología aérea no logra identificar puntos específicos sobre el terreno, una referencia visual mínima puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte.
Este episodio, que combina lealtad animal, capacidad de reacción humana y respuesta profesional, recuerda que la montaña no admite descuidos. La belleza del paisaje alpino es tan seductora como peligrosa. Y aunque esta historia tuvo un desenlace favorable, funciona como advertencia para quienes se aventuran sobre glaciares sin dimensionar plenamente los riesgos.
En los Alpes suizos, donde el hielo guarda silencios profundos y grietas invisibles, un pequeño chihuahua demostró que, incluso en escenarios extremos, la fidelidad puede convertirse en el mejor faro de orientación.
#CANAL CORDOBA



