Plan de choque para salvar la Ciénaga Grande: Entre la crisis climática y la apuesta productiva

En un esfuerzo sin precedentes por frenar el deterioro del humedal más importante de Colombia, el Gobierno Nacional y autoridades ambientales han puesto en marcha un paquete de medidas urgentes para la Ciénaga Grande de Santa Marta (CGSM). La estrategia busca mitigar los efectos de una temporada seca extrema y reactivar la economía local, hoy asfixiada por problemas ecosistémicos.
1. Emergencia Ambiental: El avance de la «planta invasora»
El espejo de agua enfrenta uno de sus mayores desafíos. Una planta invasora exótica (macrófitas acuáticas) ha cubierto vastas zonas, especialmente en los pueblos palafitos como Nueva Venecia.
El impacto: La vegetación impide la navegación, reduce los niveles de oxígeno en el agua y amenaza con desplazar a comunidades enteras de pescadores.
La medida: Se ha aprobado un proyecto de ley que declara a la Ciénaga como Zona de Interés Ambiental y Turístico, permitiendo el flujo de recursos para la limpieza mecánica de canales y el control biológico de estas especies.
2. Clima Crítico: Alerta por bajo oxígeno y sequía
La temporada seca de este 2026 ha reducido drásticamente los aportes de agua dulce de los ríos de la Sierra Nevada.
Riesgo de mortandad: CORPAMAG ha emitido alertas por la proliferación de algas gelatinosas que podrían causar mortandades masivas de peces debido a la falta de oxígeno disuelto.
Acción inmediata: Se han intensificado los monitoreos en sectores como Tasajera para prevenir desastres sanitarios y asegurar que los niveles de salinidad se mantengan en rangos que no destruyan el manglar.
3. Producción Sostenible: Inversión de USD 8 Millones
No todo es crisis; hay una hoja de ruta para la reactivación económica de los pescadores y agricultores de la zona.
Sistemas Piscícolas: En el Caño Clarín Nuevo, se han instalado estanques comunitarios para la cría de tilapia bajo criterios de acuicultura sostenible, buscando que la comunidad no dependa exclusivamente de la captura en ciénaga abierta.
Viveros de Manglar: Se ha iniciado la restauración activa de 30 hectáreas de manglar, vinculando a las asociaciones locales en el mantenimiento de canales, lo que genera empleos verdes directos.
«No es solo un problema de agua, es un problema de supervivencia. Si la planta nos quita el canal, nos quita el plato de comida», comenta un líder pesquero de la zona.



