La champeta hace historia: El ritmo del Caribe es declarado Patrimonio Cultural Inmaterial de la Nación

En un hito histórico para la cultura del Caribe y de todo el país, la champeta ha sido declarada oficialmente como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Nación. El reconocimiento exalta este género musical y dancístico que nació en los sectores populares de Cartagena y que hoy representa la identidad de millones de colombianos.
La música que durante décadas sonó en las esquinas, verbenas y en los tradicionales «barrios populares» del Caribe, logra así el máximo estatus de protección y fomento por parte del Gobierno Nacional, consolidando su valor social, histórico y artístico.
De la marginación al orgullo nacional
El origen de la champeta está profundamente ligado a las raíces afrodescendientes y a la influencia de los ritmos traídos del continente africano (como el soukous, highlife y zouk), los cuales fueron adoptados y transformados en los potentes sistemas de sonido conocidos como picós (como el emblemático El Coreano, visible en la imagen).
A pesar de haber enfrentado estigmatización en sus inicios, el género ha demostrado ser una herramienta de resistencia cultural, alegría y cohesión social.
«Este reconocimiento es un homenaje a los picoteros, bailarines, cantantes y productores que mantuvieron vivo el ritmo contra viento y marea», señalaron gestores culturales de la región.
Salvaguarda de la tradición
Con esta declaratoria se pondrá en marcha un Plan Especial de Salvaguarda (PES), una estrategia que busca garantizar la preservación de los saberes tradicionales asociados a la champeta, la protección de los picós como patrimonio tecnológico y artístico, y el impulso de espacios académicos y culturales para que las nuevas generaciones sigan heredando esta vibrante tradición caribeña.



