Cacao colombiano rompe récords: industrialización y valor agregado impulsan exportaciones por US$413 millones

El sector cacaotero colombiano cerró 2025 con cifras que lo ubican en una nueva dimensión dentro del comercio exterior. Las ventas alcanzaron los US$413,1 millones, un crecimiento del 56 % frente a los US$265,1 millones registrados en 2024, consolidando un desempeño histórico que va más allá del simple aumento en volumen: refleja una transformación estructural hacia la industrialización y el valor agregado.
El dinamismo exportador estuvo acompañado por un incremento de 16,4 % en volumen, con 40.044 toneladas despachadas. Sin embargo, el dato más revelador es la creciente participación de productos procesados como la manteca de cacao y preparaciones alimenticias, que comparten protagonismo con el tradicional cacao en grano crudo. Este giro evidencia que el país comienza a capitalizar mejor la cadena de valor, reduciendo su dependencia de materias primas sin transformación.
Estados Unidos se consolidó como el principal destino, con una participación del 37,1 %, ratificando su papel como mercado estratégico para los bienes agroindustriales colombianos. No obstante, uno de los fenómenos más llamativos fue el caso de Malasia, que cuadruplicó sus compras al pasar de US$10 millones en 2024 a US$40 millones en 2025, ampliando la presencia colombiana en Asia y diversificando riesgos comerciales. México y Costa Rica también figuraron entre los compradores relevantes.
Desde el ámbito gremial, el presidente de la Analdex, Javier Díaz Molina, destacó que este comportamiento posiciona a Colombia como proveedor global estratégico, especialmente en mercados de alta exigencia. Su lectura no es exagerada: en un mercado mundial que mueve cerca de US$90.000 millones, ganar participación implica competir en estándares de calidad, sostenibilidad y cumplimiento logístico.
A nivel regional, Antioquia lideró las exportaciones con una participación de 32,4 %, seguida por Bogotá, Santander, Valle del Cauca y Cundinamarca. Sin embargo, el crecimiento no se concentra únicamente en los tradicionales polos productivos. Departamentos como Meta, Magdalena, Norte de Santander y Cauca comienzan a ganar terreno, superando el millón de dólares en ventas y ampliando la base territorial del negocio cacaotero.
El liderazgo empresarial también ha sido determinante. Compañías como Compañía Nacional de Chocolates y Casa Luker han impulsado procesos de transformación industrial que permiten competir con mayor valor agregado en mercados internacionales. Esta estrategia fortalece la imagen del cacao colombiano no solo como insumo, sino como producto terminado con identidad propia.
Desde una perspectiva periodística y económica, el auge del cacao se inscribe en una tendencia más amplia: la consolidación de las exportaciones no minero-energéticas como pilar de diversificación productiva. En un contexto global de transición energética y volatilidad en los precios de los commodities tradicionales, el crecimiento del sector agroindustrial representa una oportunidad para estabilizar la balanza comercial y generar empleo en zonas rurales.
El reto ahora es sostener el ritmo. La competitividad dependerá de mantener estándares de calidad, ampliar la industrialización, fortalecer la trazabilidad y consolidar acuerdos comerciales que faciliten el acceso a nuevos mercados. Si el país logra profundizar esta estrategia, el cacao podría convertirse en uno de los emblemas más sólidos de la transformación productiva colombiana.
Las cifras de 2025 no solo celebran un récord exportador; revelan que el cacao dejó de ser una promesa y se consolida como un actor clave en la nueva arquitectura del comercio exterior del país.
#CANAL CORDOBA



