El agro impulsa el comercio exterior: crece 14 % en carga contenerizada y gana peso en la balanza comercial

El sector agroindustrial colombiano cerró diciembre de 2025 con cifras que ratifican su papel protagónico en el comercio exterior del país. Con un movimiento total de 589.558 TEU —unidad estándar para medir contenedores— el sector registró un crecimiento de 14 % frente al año anterior, consolidando una tendencia ascendente impulsada, principalmente, por la demanda sostenida de mercados como Estados Unidos y Europa.
El dinamismo exportador fue el principal motor de este desempeño. Las ventas externas alcanzaron 404.719 TEU, lo que representó un incremento de 15,3 %, mientras que las importaciones también mostraron un comportamiento positivo con 184.839 TEU y un crecimiento de 11,3 %. Estas cifras no solo reflejan mayor actividad logística, sino también una expansión estructural del sector dentro del engranaje productivo nacional.
Uno de los indicadores más reveladores es la participación del agro en la carga contenerizada total del país. Actualmente, representa el 29 %, es decir, tres de cada diez contenedores que se movilizan en Colombia transportan productos agrícolas o agroindustriales. Este dato confirma que el sector dejó de ser un actor secundario para convertirse en una pieza estratégica del comercio marítimo y portuario.
El liderazgo exportador recayó en el banano, que concentró el 48 % del volumen total exportado y explicó el 65 % del crecimiento de las ventas externas del sector. Su consolidación responde a la estabilidad de la demanda en destinos tradicionales como Estados Unidos y Europa, donde el producto colombiano mantiene estándares competitivos en calidad y logística.
En términos de infraestructura, la operación estuvo fuertemente concentrada en los puertos del Caribe. Los muelles de Puerto de Turbo, Puerto de Santa Marta y el Grupo Puerto de Cartagena concentraron el 80 % de la operatividad logística de las exportaciones agroindustriales, evidenciando la importancia estratégica de esta región para el comercio exterior. En contraste, el Puerto de Buenaventura se consolidó como el principal punto de ingreso de las importaciones del sector, reafirmando su papel como puerta de entrada por el Pacífico.
Desde una perspectiva periodística y económica, el crecimiento del agro no solo debe interpretarse como un aumento coyuntural en el volumen de contenedores. La ganancia de siete puntos porcentuales en la participación dentro de las exportaciones totales del país refleja una transformación estructural en la balanza comercial colombiana. En un contexto global marcado por volatilidad energética y fluctuaciones en precios de materias primas, el fortalecimiento del sector agrícola aporta estabilidad, diversificación y resiliencia.
No obstante, el desafío radica en sostener este ritmo de expansión. La competitividad futura dependerá de la modernización de la infraestructura portuaria, la eficiencia logística, el acceso a mercados y la adaptación a estándares ambientales cada vez más exigentes. Asimismo, será clave ampliar la canasta exportadora para reducir la dependencia de productos específicos como el banano.
El balance de 2025 demuestra que el agro no solo alimenta al país, sino que también impulsa su comercio exterior y fortalece su posición en los mercados internacionales. La tarea ahora es convertir este crecimiento en una estrategia de largo plazo que consolide al sector como uno de los pilares definitivos de la economía colombiana.
#CANAL CORDOBA



