Elecciones en Córdoba avanzan con reubicaciones preventivas y llamado a la verificación ciudadana

A pocos días de la jornada electoral del 8 de marzo, la Gobernación de Córdoba ratificó que el proceso democrático se desarrollará con todas las garantías institucionales, pese a los desafíos que ha impuesto el frente frío y otros fenómenos climáticos sobre distintas zonas del departamento. La decisión no solo responde a la necesidad de preservar el calendario electoral, sino también al compromiso de asegurar que ningún ciudadano vea limitado su derecho al voto por razones logísticas o ambientales.
El secretario de Interior y Participación Ciudadana, Gerardo Rodríguez Llorente, explicó que las determinaciones adoptadas son el resultado de mesas de seguimiento electoral en las que participan la Fuerza Pública y organismos de control. Estos espacios, que continuarán activos hasta el día de los comicios, permiten evaluar en tiempo real las condiciones climáticas y de infraestructura, con el fin de introducir ajustes oportunos si las circunstancias lo requieren. La premisa, según la administración departamental, es clara: proteger la integridad de los votantes y garantizar la normalidad del proceso.
En Montería, capital del departamento, se concentran varios de los cambios más significativos. Puestos como Caño Viejo Palotal, la I.E. Juan XXIII (Sede El Vidrial) y la I.E. Guateque serán trasladados al Centro Cultural Guillermo Valencia Salgado, mientras que los votantes de la I.E. Los Colores y la I.E. San Francisco de Asís deberán dirigirse a la I.E. Escuela Normal Superior Juan XXIII. Asimismo, la I.E. Rancho Grande funcionará en el Centro Integrado de Servicios (CIS). Otros movimientos logísticos incluyen sedes como la Universidad Santo Tomás y la Universidad Católica Luis Amigó, evidenciando una reorganización estratégica para mitigar riesgos asociados a las condiciones climáticas.
Las reubicaciones no se limitan a la capital. En Lorica, el puesto de Cotocá Arriba se traslada a la Sede Isla de Sabi; en Chinú, el sector de Las Lomas funcionará en el lugar de reuniones de la JAC local; en San Antero, la I.E. Manuel Antonio Cano operará en el barrio Los Placeres; y en Tierralta, el puesto de Los Pollos se ubicará en la I.E. San Clemente. Estos ajustes reflejan una respuesta coordinada ante las contingencias, priorizando la seguridad sin alterar la esencia del proceso democrático.
El llamado de las autoridades es enfático: la ciudadanía debe verificar periódicamente su lugar de votación a través de la página oficial de la Registraduría Nacional del Estado Civil, donde se actualizan los cambios derivados de las mesas de seguimiento. En un contexto donde la desinformación puede generar confusión o abstención involuntaria, la consulta de canales oficiales se convierte en un acto de responsabilidad cívica.
Más allá de los traslados logísticos, este escenario pone a prueba la capacidad institucional de adaptación ante fenómenos imprevistos. La coordinación interinstitucional no solo busca evitar contratiempos operativos, sino también fortalecer la confianza pública en la transparencia y solidez del sistema electoral. En tiempos donde los procesos democráticos enfrentan múltiples desafíos, la garantía de condiciones seguras y organizadas para votar adquiere un valor simbólico y práctico.
Córdoba se prepara así para una jornada electoral que, aunque marcada por el clima, aspira a desarrollarse con normalidad y participación activa. La responsabilidad ahora se comparte entre autoridades y ciudadanía: mientras las instituciones aseguran la infraestructura y la seguridad, los votantes deben mantenerse informados y ejercer su derecho con conciencia. Solo así el 8 de marzo podrá consolidarse como una expresión legítima de la voluntad popular en el departamento.
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