Iván Cepeda anuncia «desobediencia civil» pacífica si el presidente electo Abelardo de la Espriella no renuncia a la ciudadanía estadounidense

La tensión política en el país se agudiza tras los resultados electorales. El senador de izquierda Iván Cepeda lanzó una dura advertencia pública, manifestando que se declarará en desobediencia civil pacífica y desconocerá la autoridad del mandatario electo, Abelardo de la Espriella, si este no cumple con una serie de exigencias antes de su posesión.
Los argumentos de la oposición
A través de un comunicado difundido en sus canales oficiales, Cepeda argumentó que la investidura presidencial de De la Espriella podría estar viciada de ilegalidad e ilegitimidad debido a su doble nacionalidad y a presuntos vínculos con agencias de seguridad e inteligencia de los Estados Unidos.
Según el congresista, ostentar de manera simultánea la ciudadanía estadounidense implica compromisos jurídicos y de fidelidad con el país norteamericano que resultan incompatibles con la defensa de la soberanía nacional colombiana.
«No me prestaré para esta violación de nuestra soberanía y emprenderé el camino de la desobediencia civil pacífica, que implica no reconocer la autoridad de alguien que no responde a la defensa de la soberanía nacional», aseveró Cepeda de forma tajante.
Las exigencias para la posesión
El pronunciamiento de Cepeda detalla que, para que la oposición reconozca la legitimidad del nuevo gobierno, Abelardo de la Espriella debe cumplir las siguientes condiciones:
Renunciar de manera inmediata a su condición de ciudadano estadounidense.
Aclarar formalmente si tiene o ha tenido nexos laborales o de colaboración con agencias del gobierno de EE.UU.
Cesar lo que califica como una «persecución» política y judicial en contra del presidente saliente, Gustavo Petro, y de los sectores de oposición.
Debate sobre la legalidad
El anuncio ha encendido el debate entre juristas y analistas políticos. Mientras los sectores afines a Cepeda y al gobierno saliente respaldan las dudas sobre el conflicto de intereses que genera la doble nacionalidad, defensores del presidente electo recuerdan que la Constitución Política de Colombia permite expresamente que los ciudadanos colombianos por nacimiento ostenten otra nacionalidad, por lo que aseguran que su elección es plenamente legítima y que el llamado a la desobediencia civil es una postura de «malos perdedores».



