Lissana Vargas Dávila asume la Dirección Territorial de la Unidad para las Víctimas en Córdoba

La abogada monteriana tomó posesión formal de su cargo con el compromiso de brindar una atención humanizada, digna y oportuna a las comunidades impactadas por el conflicto armado en el departamento.
La abogada monteriana Lissana Vargas Dávila asumió oficialmente como nueva directora territorial de la Unidad para la Atención y Reparación Integral a las Víctimas en el departamento de Córdoba este 7 de septiembre de 2026. Su nombramiento busca fortalecer el acompañamiento institucional, acelerar las solicitudes de reparación y garantizar un enfoque transformador para miles de familias afectadas por el conflicto en la región. La asignación formal del cargo se consolida tras la publicación oficial de su hoja de vida por parte del Gobierno Nacional y el posterior acto de toma de posesión institucional.
Lissana Vargas Dávila, profesional en Derecho con trayectoria en el sector público y social, asume la conducción de una de las dependencias estatales de mayor relevancia social en el Caribe colombiano. El proceso administrativo inició el pasado 4 de septiembre con la divulgación de su aspiración al cargo de Directora Territorial (código 0042, grado 19), culminando con la firma e inicio de funciones para el periodo correspondiente.
Durante el protocolo de asunción, la nueva funcionaria manifestó que asume el liderazgo institucional consciente de la complejidad territorial y del imperativo ético que demanda la atención a la población victimizada. “Este no es solamente un cargo; es una enorme responsabilidad y una oportunidad para servir”, afirmó la directora, agregando que encarará la tarea con absoluta convicción y rigor.
En sus primeras declaraciones oficiales, Vargas Dávila remarcó la importancia de humanizar el servicio de la entidad en cada rincón del departamento: “Detrás de cada solicitud y proceso hay historias de vida que requieren atención con dignidad y respeto. Que nunca nos falte la sensibilidad para escuchar, la voluntad para servir y el compromiso para transformar vidas”.
El contexto departamental plantea desafíos trascendentales para la nueva administración. Córdoba ha sido una de las zonas históricamente más golpeadas por la violencia, la desposesión de tierras y el desplazamiento forzado en Colombia. Frente a este escenario, la dirección territorial proyecta priorizar el restablecimiento de derechos, la dinamización de los planes de reparación colectiva y la agilización en los trámites de indemnizaciones individuales.
Con la llegada de Vargas Dávila, la Unidad para las Víctimas en Córdoba trazará una hoja de trabajo focalizada en la cercanía con las organizaciones de víctimas, los consejos comunitarios y las mesas de participación ciudadana, con el objetivo central de descentralizar la atención y consolidar un Estado más eficiente y empático en el territorio.
apoyo IA, IH



