Mandarina, fríjol y mango chancleto encabezan las alzas de precios en la central mayorista de abastos

El mercado registró variaciones significativas durante la última semana, destacándose el incremento porcentual de las frutas cítricas, mientras que el haba verde sabanera y la coliflor reportaron las mayores reducciones.
Durante la última semana de septiembre de 2026, productos esenciales de la canasta familiar como la mandarina, el fríjol y el mango chancleto experimentaron considerables aumentos en sus precios dentro de la principal central mayorista de abastos de Bogotá, afectando el presupuesto de los compradores y comerciantes. De acuerdo con el más reciente reporte comercial, el alza porcentual más pronunciada se presentó en la mandarina arrayana, cuya canastilla de 22 kilos pasó de costar $75.000 a $105.000 en cuestión de siete días, reflejando un encarecimiento de $30.000 derivado de las condiciones climáticas y productivas que atraviesa el país. En contraste, alimentos como el haba verde sabanera y la coliflor lideraron las caídas de precios, brindando una alternativa económica en medio de la volatilidad del mercado.

El comportamiento de los alimentos frescos en la central de acopio demuestra fluctuaciones fuertes en muy corto tiempo. Según las estadísticas comparativas entre el 21 y el 28 de septiembre, el fríjol Nima Calima registró el mayor aumento nominal al subir $100.000, ya que su bulto de 50 kilos escaló de $300.000 a $400.000.
En el segmento de las frutas, el impacto también fue notable. El mango chancleto y el mango reina registraron un alza de $12.000 en sus respectivas cajas de 11 kilos, pasando ambas referencias de $38.000 a $50.000. Asimismo, la presentación por kilo de la mandarina Oneco subió $1.000, comercializándose en $4.500 tras haberse cotizado en $3.500 la semana anterior.
Entre las hortalizas y verduras, el atado de 10 unidades de espinaca tuvo un aumento de $10.000, ubicándose en $55.000 frente a los $45.000 previos.
Este incremento en los costos de varios alimentos ocurre en medio de un complejo panorama agrícola a nivel nacional. La variabilidad en los precios está fuertemente influenciada por los efectos del clima, incluyendo episodios atribuidos al fenómeno de El Niño, así como recientes incendios forestales y retrasos en las épocas de cosecha. Estas alteraciones ambientales han reducido temporalmente la oferta en zonas productoras clave ubicadas en Cundinamarca, Tolima, Boyacá y Meta. Ante este escenario, las autoridades de la plaza y expertos en economía familiar recomiendan a los hogares comparar los valores, buscar sustitutos de temporada y aprovechar los productos que han logrado aumentar su oferta para mantener el equilibrio en la economía diaria.
apoyo IA, IH



