Colombia

Nueva EPS reestructura atención a pacientes con hemofilia en medio de disputa contractual por $8.000 millones

La Nueva EPS anunció la reasignación de su red de atención para pacientes con hemofilia, luego de la ruptura del vínculo contractual con la IPS Integral Solutions, en medio de una controversia por presuntas deudas cercanas a los $8.000 millones. La entidad aseguró que la transición ya está en marcha y que no habrá interrupciones en los tratamientos, pese a las alertas emitidas por el anterior prestador sobre eventuales riesgos para los usuarios.

La decisión se produce en un contexto particularmente sensible. La hemofilia es una enfermedad huérfana que requiere atención especializada, suministro constante de medicamentos de alto costo y seguimiento clínico riguroso. Cualquier alteración en la cadena de prestación de servicios puede tener consecuencias graves para la salud de los pacientes. Por ello, el anuncio de la terminación del contrato generó inquietud entre las familias y asociaciones vinculadas al tratamiento de esta condición.

Según informó la EPS, 176 usuarios ya fueron reasignados a nuevas Instituciones Prestadoras de Salud (IPS) en distintos departamentos del país. La entidad activó un plan especial de transición con el objetivo de garantizar la continuidad en la entrega de medicamentos y en la atención integral. Este proceso incluye la notificación directa a los pacientes sobre las nuevas IPS asignadas, así como la habilitación de canales de atención para resolver inquietudes administrativas y médicas.

La controversia se intensificó cuando el anterior operador advirtió sobre posibles riesgos para 109 pacientes en caso de una eventual suspensión de servicios. Frente a ello, la Nueva EPS sostuvo que el cambio responde a criterios administrativos y contractuales, y que en ningún momento se ha puesto en peligro la atención de los afiliados. El pulso entre las partes deja en evidencia las tensiones estructurales del sistema de salud colombiano, donde los desacuerdos financieros suelen trasladarse a escenarios que generan incertidumbre entre los usuarios.

Más allá del litigio contractual, el caso reabre el debate sobre la sostenibilidad financiera de la atención de enfermedades de alto costo y la responsabilidad de las EPS en garantizar redes estables y confiables. Las deudas acumuladas, las diferencias en facturación y la fragmentación de la prestación son factores recurrentes que afectan la confianza en el sistema.

En este escenario, la transparencia y la comunicación directa con los pacientes resultan determinantes. La reasignación no solo implica un cambio administrativo, sino también un proceso de adaptación clínica y logística para quienes dependen de tratamientos periódicos y controles estrictos. La continuidad terapéutica es el eje central sobre el que debe medirse la efectividad de la transición.

La situación pone bajo escrutinio la capacidad institucional para resolver disputas sin afectar a los usuarios más vulnerables. Mientras la EPS insiste en que el plan de contingencia garantiza estabilidad, la vigilancia de los organismos de control y el seguimiento ciudadano serán claves para verificar que la atención se mantenga sin contratiempos.

En un sistema de salud tensionado por desafíos financieros y estructurales, el caso de los pacientes con hemofilia vuelve a recordar que detrás de cada cifra y cada contrato existen personas cuya calidad de vida depende de decisiones administrativas oportunas y responsables.

#CANAL CORDOBA

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