Un día como hoy, hace 37 años, Pablo Escobar atacó a la prensa colombiana con un carro bomba

El atentado contra el periódico no fue un hecho aislado: el narcotráfico ya había asesinado a su director Guillermo Cano Isaza en 1986.
Un día como hoy, hace 37 años, el Cartel de Medellín liderado por Pablo Escobar ejecutó un brutal ataque terrorista contra la prensa colombiana al detonar un carro bomba cargado con 135 kilogramos de dinamita junto a la sede de un reconocido diario en Bogotá. La violenta explosión destruyó la redacción y los talleres de impresión, dejando más de 70 personas heridas y millonarios daños materiales, en un intento desesperado de las mafias de la droga por silenciar las investigaciones y denuncias que el medio de comunicación realizaba sobre sus actividades criminales.
El atentado no fue un hecho aislado. El diario ya había sido golpeado duramente por la violencia del narcotráfico: su director Guillermo Cano Isaza había sido asesinado el 17 de diciembre de 1986 por sicarios de la mafia, y otros trabajadores y colaboradores del periódico también fueron víctimas de ataques constantes. Para 1989, la presión contra el medio se había intensificado en medio de la guerra que los carteles de la droga sostenían contra el Estado y contra quienes denunciaban sus actividades en todo el territorio nacional.
La detonación ocurrió a las 6:37 a. m., destrozando la infraestructura del edificio y afectando decenas de viviendas y locales aledaños. A pesar de la magnitud de la onda explosiva y de los destrozos causados en la maquinaria periodística, milagrosamente no se registraron pérdidas humanas en el lugar, aunque 73 personas resultaron lesionadas. El objetivo de la organización criminal era infundir terror y paralizar por completo las labores informativas de la casa editorial.
Pese a la devastación y a tener sus instalaciones reducidas a escombros, los periodistas y trabajadores del diario no se detuvieron. Con el respaldo y la solidaridad de otros medios de comunicación que prestaron sus talleres de impresión, el equipo periodístico logró redactar y diagramar una nueva edición en tiempo récord. Tan solo 24 horas después de la explosión, el periódico volvió a salir a las calles de todo el país con una histórica portada que llevaba la frase: «¡Seguimos adelante!».
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