Agroeconómica

Canasta familiar con variaciones moderadas: tomate al alza y estabilidad en arroz, huevo y proteínas

La dinámica de precios en la canasta básica colombiana arrancó la semana con movimientos puntuales, aunque sin sobresaltos generalizados. De acuerdo con el boletín diario de la Corabastos, correspondiente al periodo del 2 al 7 de marzo, varios alimentos registraron ajustes al alza, mientras otros mantuvieron estabilidad y algunos presentaron leves descensos.

El incremento más notorio se dio en el kilo de tomate chonto, que subió $1.500 al pasar de $5.000 a $6.500. También mostraron variaciones moderadas la papa pastusa, con un alza de $100, y la cebolla blanca, que aumentó $400. Estos movimientos, aunque no representan una escalada abrupta, sí impactan el gasto diario de los hogares, especialmente en productos de consumo frecuente.

En contraste, varios alimentos esenciales conservaron sus precios. El kilo de arroz permanece en $3.000; la guayaba en $2.500; el aguacate Hass en $6.000; y el fríjol en $8.400. El litro de aceite continúa en $6.575, la leche en polvo (400 gramos) en $7.333 y la cubeta de huevos en $10.700. Esta estabilidad ofrece un respiro parcial en medio de la sensibilidad que generan las variaciones en productos básicos.

Otros artículos mostraron reducciones. La patilla bajó de $2.200 a $1.800, mientras el pimentón descendió de $4.500 a $4.000. Por el contrario, el lulo aumentó $200 y el melón $1.500, reflejando la influencia de factores como oferta estacional, condiciones climáticas y costos de transporte.

En el segmento de proteínas, los precios permanecieron sin cambios significativos. Las alas de pollo siguen en $16.000, la pechuga en $20.000 y los perniles en $15.000. En carne de res, la costilla se mantiene en $40.000, la sobrebarriga en $32.000 y la cadera en $38.000. En pescados y mariscos, la cachama continúa en $12.000 y el filete de róbalo en $62.000.

Desde una perspectiva económica, estos ajustes reflejan una relativa estabilidad en los mercados mayoristas, aunque con presiones puntuales en productos frescos. La variabilidad en frutas y hortalizas suele estar asociada a factores climáticos y logísticos, mientras que la estabilidad en granos y proteínas responde a cadenas de suministro más estructuradas y contratos de mediano plazo.

Para los consumidores, la estabilidad en productos como arroz, huevo y pollo es un indicador relevante, ya que estos constituyen la base alimentaria de millones de hogares. Sin embargo, incrementos en insumos clave como el tomate pueden influir en la percepción general del costo de vida, dado su uso transversal en la cocina colombiana.

El comportamiento de los precios en Corabastos funciona como termómetro del abastecimiento nacional y anticipa posibles variaciones en el comercio minorista. Aunque la semana no presenta alzas generalizadas, el monitoreo constante sigue siendo fundamental en un contexto donde factores climáticos, costos de transporte y dinámicas internacionales pueden incidir rápidamente en la canasta familiar.

Por ahora, el panorama muestra ajustes controlados y una estabilidad predominante en varios productos esenciales. La evolución en las próximas semanas dependerá de la oferta agrícola, las condiciones del mercado mayorista y el comportamiento de la demanda en los principales centros urbanos del país.

#CANAL CORDOBA

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