Colombia

Entre la paz y la violencia: Digno Palomino niega vínculos con ataques en Barranquilla

El pronunciamiento de Digno Palomino desde la cárcel de Cómbita reabre el debate sobre la credibilidad de los procesos de sometimiento o negociación con estructuras criminales en Colombia. En una carta, el señalado líder de la organización ‘Los Pepes’ rechazó de manera categórica las acusaciones que lo vinculan con recientes hechos violentos en Barranquilla, en particular una balacera que dejó varios heridos relacionados con la estructura rival ‘Los Costeños’.

El contexto en el que surge esta declaración resulta clave. Los hechos de violencia en la capital del Atlántico, donde resultaron lesionadas personas cercanas a alias “Castor”, cabecilla de ‘Los Costeños’, evidencian que las disputas entre organizaciones criminales siguen activas, incluso mientras algunos de sus líderes manifiestan intenciones de acogerse a procesos de paz o sometimiento a la justicia. Esta dualidad —entre discurso de reconciliación y persistencia de la violencia— plantea serias dudas sobre el alcance real de estos compromisos.

Desde una perspectiva periodística, el caso refleja uno de los principales desafíos de la política de paz urbana: la verificación de la voluntad real de los actores armados ilegales. Si bien Digno Palomino insiste en su “compromiso inquebrantable con la paz, la legalidad y su cambio personal”, las autoridades deben contrastar estas afirmaciones con los hechos que ocurren en los territorios donde estas organizaciones tienen influencia.

La negación de responsabilidad por parte del cabecilla también pone de relieve la complejidad de las estructuras criminales contemporáneas. A diferencia de organizaciones jerárquicas tradicionales, muchos de estos grupos operan bajo esquemas fragmentados, donde las órdenes no siempre son directas o donde distintas células pueden actuar de manera autónoma. Esto dificulta establecer responsabilidades claras en hechos violentos y abre espacio para disputas narrativas sobre la autoría de los ataques.

El enfrentamiento entre ‘Los Pepes’ y ‘Los Costeños’ se enmarca en una lucha por el control de economías ilegales en Barranquilla, lo que explica la recurrencia de hechos violentos en la ciudad. Estas disputas no solo afectan a quienes integran estas estructuras, sino que impactan directamente la seguridad ciudadana, generando temor e incertidumbre en la población.

Otro elemento relevante es el momento político en el que se producen estas declaraciones. En medio de los esfuerzos del Gobierno por avanzar en procesos de paz total, los pronunciamientos de líderes criminales adquieren un peso significativo, ya que pueden influir en la percepción pública sobre la viabilidad de estas iniciativas. Cada episodio de violencia asociado —directa o indirectamente— a estos actores debilita la confianza en los procesos y aumenta el escepticismo ciudadano.

En conclusión, la carta de Digno Palomino negando su participación en los ataques en Barranquilla plantea más preguntas que respuestas. Mientras las autoridades avanzan en las investigaciones, el caso evidencia la dificultad de separar el discurso de paz de la realidad criminal en los territorios. La credibilidad de estos procesos dependerá, en última instancia, de la capacidad del Estado para verificar compromisos, garantizar seguridad y evitar que la violencia continúe siendo el lenguaje dominante entre estructuras ilegales.

#CANAL CORDOBA

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