Germán Vargas Lleras: El político que desafió a la muerte en tres ocasiones

Tras confirmarse el fallecimiento de Germán Vargas Lleras, resurgen los relatos de una vida marcada no solo por el poder, sino por una asombrosa capacidad de supervivencia. El exvicepresidente, quien a menudo decía haber vivido «varias vidas en una», dejó registro de los atentados y accidentes que estuvieron a punto de cegar su vida décadas antes.
1. El libro-bomba en el Congreso (2002)
Quizás el momento más recordado por los colombianos. Siendo senador, Vargas Lleras abrió un paquete que contenía un artefacto explosivo enviado a su oficina.
El resultado: Perdió varios dedos de su mano izquierda, una imagen que se convirtió en símbolo de su resistencia política.
2. El carro-bomba en Bogotá (2005)
Años después, mientras se movilizaba en su caravana por el norte de la capital, un potente carro-bomba detonó al paso de su vehículo blindado.
El desenlace: A pesar de la magnitud de la explosión que destrozó los vidrios y afectó edificios cercanos, el político salió prácticamente ileso, reafirmando su imagen de «blindado» ante la violencia.
3. El incidente aéreo en Nariño
Más allá de los ataques directos, el destino lo puso a prueba en el aire. Durante un vuelo sobre el departamento de Nariño, la aeronave en la que viajaba sufrió una falla crítica que casi termina en tragedia.
La anécdota: El propio Vargas Lleras narró en sus memorias cómo la pericia del piloto y «un milagro» evitaron que el avión se estrellara contra las montañas.
Un retiro marcado por la salud
A diferencia de los eventos violentos del pasado, sus últimos años estuvieron marcados por una batalla silenciosa contra un meningioma (un tumor cerebral benigno) del cual fue operado en varias ocasiones, y complicaciones de salud más recientes que finalmente llevaron a su deceso este 8 de mayo.
«Me escapé por centímetros», solía decir el exvicepresidente al recordar estos episodios. Hoy, Colombia despide a un hombre que, más allá de las controversias, demostró una tenacidad de hierro ante la adversidad.



