«Quien incumpla la Constitución será enfrentado con toda la fuerza del Estado»: Abelardo de la Espriella responde tajantemente al ministro de Justicia saliente

Un fuerte choque de posturas institucionales se registró este domingo tras la enérgica respuesta del presidente electo, Abelardo de la Espriella, a las declaraciones emitidas horas antes por el ministro de Justicia saliente, Jorge Iván Cuervo, respecto al futuro de la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP).
A través de un pronunciamiento oficial, el mandatario electo fijó su posición sobre el cumplimiento de la ley y el orden constitucional de cara al periodo gubernamental que está por iniciar, enviando un mensaje de advertencia claro a los diferentes actores del panorama nacional.
Una postura inamovible frente a la ley
De la Espriella fue enfático al señalar que su administración no tolerará desvíos ni interpretaciones laxas de la normatividad vigente. Con una declaración directa, el presidente electo marcó distancia de la invitación al diálogo sugerida por la cartera de justicia saliente:
«Quien incumpla la Constitución será enfrentado con toda la fuerza del Estado», sentenció de la Espriella, reafirmando que el eje de sus políticas públicas será el imperio estricto de la ley.
Puntos clave de la controversia política:
Separación de agendas: Con esta respuesta, el nuevo ejecutivo deja claro que su plan de seguridad y justicia se ejecutará bajo sus propias banderas de campaña, sin condicionamientos por parte del gobierno saliente.
Institucionalidad y rigurosidad: Aunque el ministro saliente argumentaba que «la solución no es acabar la JEP», la réplica del presidente electo se enfoca en que cualquier organismo o ciudadano deberá alinearse estrictamente a los marcos constitucionales sin excepciones.
Mensaje a la Fuerza Pública: El anuncio se complementa estratégicamente con el reciente nombramiento del mayor general (R) Jorge Eduardo Mora López como ministro de Defensa, delineando un bloque institucional enfocado en la autoridad y la legalidad.
Este cruce de declaraciones anticipa un dinámico debate en el Congreso y las altas cortes sobre el rumbo que tomarán las reformas de justicia y las políticas de orden público a partir del próximo 7 de agosto.



